CONSTRUYENDO RESPÚBLICA 8 Desmontando embustes

El abuso obsceno de la sofística.

Aquellos sabios de la Grecia clásica, ya debatían sobre la cuestión de la verdad y la mentira. Mientras en la “sabiduría” no cabía el engaño y la verdad del conocimiento del sabio, imponía a este un deber moral; para la sofística “profesional” cuyo objeto era el discurso retórico, sencillamente la cuestión importante “no era la verdad sino el argumento mas convincente”, aunque su contenido fuese falso o engañoso.

Para aquellos a los que no citaré, ese debate está en el mismo lugar. Ellos jamás mienten salvo que los descubran, en cuyo caso no han mentido, sino que han resultado inexactos. Su humilde magnanimidad, les lleva entonces a justificarse, que nunca corregirse y a acusar al adversario ya no de mentiroso sino de soberbio o arrogante.

Nada que no nos suene ¿verdad? Tampoco nada que la “prensa comercial libre” deje de usar como silencio interesado.

¡Hay del o la periodista que ose poner en duda las falacias del oráculo! Entonces la campaña se intensifica y se dirigen los dardos contra la profesional honesta y rigurosa, buscando su propio desprestigio, a base de poner en duda su credibilidad o su imparcialidad.

Parece increíble que no escarmienten en sus experiencias traumáticas, que ya son recurrentes. Desde aquel que reclinado en el sillón y con los pies sobre la mesa en el rancho de Texas y un dudoso acento de frontera, que apelaba a su credibilidad personal sobre las armas de destrucción masiva de Irak, que luego resultaron de cartón, pasando por M. que siempre tuvo muy claro que hay cosas que un hombre debe negar hasta el martirio y que de pronto fue quedándose tan desnudo como al nacer y hasta los actuales adalides de la resurrección del terrorismo por fortuna desaparecido o de la utilización grosera de las víctimas de semejantes verdugos.

La mala noticia para ellos y la buena para los ciudadanos de bien, es que las mentiras son afortunadamente efímeras, por mas que ellos las consideren tan imperecederas como su mala intención.

¿Qué queda de las armas de destrucción masiva de Iraq, mas que el descaro de sus promotores?

¿Dónde están aquellos terroristas del 11M a los que no había que buscar en desiertos remotos, de los que la justicia finalmente dio cumplida respuesta a pesar de ellos?

¿Dónde está la limpieza de aquella organización a la sombra del erario público que dio lugar a tramas como Gurtel y otras todavía subyúdice, pero que destilan corrupción por todas partes?

¿Por qué son incapaces de afrontar una sola campaña electoral con argumentos sólidos y sin recurrir a sofismas groseros, a mentiras descaradas y a descalificaciones permanentes del adversario?

Por fortuna, esta última semana de campaña, se les hizo demasiado larga y es bastante razonable. Su estrategia tan insolente como grosera, resultó tan obscena, que se desmoronó como un castillo de naipes, en cuanto una profesional rigurosa estuvo dispuesta a ejercer el periodismo como la noble profesión que es.

No solo no está todo perdido, sino que incluso puede haber muchas razones para la esperanza.

Prudencia, respeto, rigor y sobre todo consciencia, mas allá de las querencias legítimas de cada quién.

El 23 de julio, puede ser una ventana de esperanza, que invada de claridad esa amenaza de tinieblas que se cierne sobre un mundo que parecía haberla conjurado.

About Contraposición

Un Foro de Estudios Políticos (FEP) que aspira a centrar el debate sobre los diversos temas que afectan a la sociedad desde la transversalidad, la tolerancia, la libertad de expresión y opinión. Desvinculado de corrientes políticas o ideologías organizadas, pero abierto a todas en general, desde su vocación de Librepensamiento, solo fija como límite de expresión, el respeto a las personas y a la convivencia democrática. El FEP se siente vinculado a los valores republicanos, laicos y civilistas como base de una sociedad de librepensadores sólidamente enraizada en los principios de Libertad, Igualdad, Fraternidad.
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