
Esta es la historia de un hombre al que encarcelaron no por ser un asesino, ni un ladrón, ni un violador, ni un psicópata peligroso, no. Es la historia de un demócrata español poseedor de una profunda conciencia social, que con la misma empatía le daba la mano al obrero y al señorito, al gitano y al payo, al blanco y al negro, al hombre y a la mujer, al creyente y al ateo, al republicano y al monárquico. No estaba en contra de la riqueza, sino de la pobreza, y no adoraba a dioses con pies de oro, sino a humanos con pies descalzos. Tenía la firme creencia de que la calidad humana estaba por encima de cualquier frontera política, geográfica, religiosa, e ideológica. Aquel hombre aborrecía la intolerancia, la involución, el pensamiento único e impuesto por la fuerza, cualidades todas ellas que el fascismo, igual que a la española, llevaba por bandera
Era un hombre culto y polifacético: poeta, dramaturgo, prosista, pintor, músico, abogado y filósofo, que se ganó el mayor aprecio del mundo de las letras.Y, cuando se posicionó al lado de la izquierda y empezó a manifestar sus ideas antifascistas, también se ganó el odio y el desprecio de la derecha más extrema.
El verano de 1936, cuando se produjo la sublevación militar contra la República, le detuvieron y acusaron de comunista, masón, espía ruso, y de practicar homosexualismo y aberración. Le declararon culpable de todos esos «delitos» y le condenaron a muerte… además, y sobre todo, porque para el fascismo sus letras de denuncia, de cultura y progreso… eran más peligrosas que las balas. Lo fusilaron la madrugada del 19 de Agosto de 1936 en el camino de Viznar, Granada. Tenía 38 años y se llamaba Federico… Federico García Lorca.
Ay, si supieses, Federico, que después de tu muerte hubo una cruenta guerra civil que costó miles y miles de vidas y tras ella llegó la opresión y las tinieblas de una dictadura que duró 40 años. Ay, si supieses, poeta amigo, que, 88 años después, los herederos del dictador no han mostrado el menor ardor de conciencia ni intención de pedir perdón. Pero quieren volver a ocupar el Poder de la mano de Bernarda Alba y la represión y el patriarcado más atroz.Y… del brazo de misales, velos y sotanas de imposición e intolerancia. Y… aplaudir al sometimiento, la esclavitud, la desigualdad y mucho… mucho dolor. Ay, si supieses todo ello… volverías a morir de nuevo de una bala en el corazón.
Borraron de la Historia tu cuerpo, gitano de piel blanca, pero tus letras… no. Y cada madrugada del 19 de Agosto suena una guitarra y La Novia, con su vestido blanco inmaculado, canta «La Tarara»: «¡ Ay, Tarara loca, mueve la cintura para los muchachos de las aceitunas. Ay, Tarara, sí. Ay, Tarara, no. Ay, Tarara, niña, que la bailo yo!». Y… un gitanito pie descalzo señala a la Luna, Luna, Lunera y en un carromato de estrellas viaja tu inmortal alma alrededor de la Tierra. Y… yo te sigo por el aire como una brizna de hierba.
¡Que los gitanos toquen las palmas y que la música suene. Federico ha despertado de su profundo sueño y … ya viene!
María Purificación Nogueira Domínguez.