Matemáticas de los contenedores- José María Barja Pérez

491c7-josc3a9mc2aabarjaMatemáticas de los contenedores

Aunque en una ciudad portuaria sean estampas familiares los movimientos de contenedores en barcos y ferrocariles, es muy poco conocido que cada uno de ellos lleva un código de identificación. Una norma ISO 6346 determina las letras y números, incluido un dígito de control. Parece normal que se puedan diferenciar cada uno de ellos, pero cuando se conoce la cantidad en que se mueven por todo el mundo se entiende la necesidad de “matricularlos”. Una información sobre el mayor buque portacontenedor que entró en servicio en el año 2013, el Mc-Kinney Moller, provoca incredulidad. Cuando se asegura que su carga «mediría 110 kilómetros de largo, y si los apiláramos uno encima de otro tendríamos una torre de 47 kilómetros de alta», necesitamos hacer cálculos para confirmarlo. También el ahorro energético y de costes del transporte marítimo permite esas extrañas importaciones de pescado y almejas vietnamitas en puertos gallegos.

Situados en el extremo suroeste del continente, la única posición ventajosa del finisterre europeo es la proximidad a las “autopistas del mar”. Y por ahí viene la apuesta por los superpuertos y la conexión con el nuevo Canal de Panamá, que marca la dirección hacia lo que ya se percibe como el nuevo centro económico mundial, Asia Oriental.

Datos:

  • En 1956, un empresario de Texas, Malcolm McLean, adaptó un buque petrolero para llevar una serie de cajas metálicas, apiladas unas encima de otras, que podían ser transferidas en cuestión de minutos desde el barco a un tren o un camión. De la noche a la mañana, un barco podía ser descargado por un precio treinta veces menor que antes, lo cual revolucionó el comercio marítimo. Los contenedores volvieron el transporte de bienes tan barato que el bacalao escocés, por ejemplo, se envía a China para ser fileteado y regresa a Escocia para su consumo.
  • La identificación del contenedor comprende: un código del propietario, tres letras mayúsculas, un acrónimo único registrado en la BIC (Bureau International des Containers et du Transport Intermodal); un identificador de la categoría de equipo, una letra (U para los que transportan mercancías; J para los equipos movibles; Z para los remolques y bastidores); un número de serie, seis cifras; un dígito de control, una cifra que se calcula mediante “aritmética del reloj” de 11 números (es la última cifra del resto de la división por 11 de la suma del producto de las sucesivas potencias de 2, de 20 a 29, por los números asignados a cada letra y las otras cifras). No es un sistema demasiado bueno pues, además de tener que evitar asignar un múltiplo de 11 a las letras (de hecho, a B se le asigna el 12 mientras a A el 10 y a C el 13), se «recomienda evitar los números de serie que conducen a un resto igual a 10» porque éste se representa de la misma forma que si el resto fuese cero, con el dígito de control 0. Además no es detectado por el dígito de control la sustitución de una letra por otra cuyo número asignado se diferencie en un múltiplo de 11 (por ejemplo, una A por una K o una U).
  • Ese sistema de cálculo de los dígitos de control es el mismo que emplean las cuentas bancarias, el Código Cuenta Cliente (C.C.), recomendado por el Consejo Superior Bancario (17/diciembre/1989) y la CECA (Confederación Española de Cajas de Ahorro, en su Colección de normas operativas 35, marzo 1993). Aunque los dos dígitos de control que incluye el C.C.C. (el rótulo D.C., que aparece encima de dos de los números de una cuenta, significa dígito de control) detectan algunos errores, pero la transposición del segundo dígito de control y la primera cifra del número de cuenta no es detectado. Ello no sucedería si ese dígito de control estuviese colocado al final; ni siquiera el IBAN, que sólo añade ES y dos dígitos de control (calculados mediante aritmética módulo 97) al C.C.C., detectaría ese tipo de errata. Eso y que los caracteres y dígitos del IBAN deben separarse en grupos de cuatro, no suele ser conocido por los bancarios. Curiosamente el acrónimo BIC, además de para Bien de Interés Cultural, también se ha usado para Bank Identifier Code, aunque ahora se prefiere usar SWIFT, Society for Worldwide Interbank Finantial Telecommunication.
  • Además los contenedores llevan otros cuatro caracteres alfanuméricos que expresan sus características : el primer número codifica la longitud y el segundo la altura, mientras los dos últimos, que pueden ser una letra y un número, codifican el tipo de contenedor y sus características (con o sin ventilación, refrigerado o calefactado,…). Se emplea una unidad de medida aproximada de carga, el TEU (Twenty-foot Equivalent Unit, “Unidad Equivalente a Veinte Pies”), la capacidad de carga de un contenedor normalizado de 20 pies, una caja metálica de 6,1 m de largo, 2,4 m de ancho y 2,6 m de altura (unos 33 metros cúbicos) cuya carga puede llegar a pesar 21.600 kg.
  • La naviera danesa Maersk encargó en 2011 a los astilleros DSME (Daewoo Shipbuilding & Marine Engineering) de Corea del Sur la construcción del Mc-Kinney Moller (399 m de eslora, 59 m de manga y 14,5 m de calado) con capacidad de carga de 18.000 TEUs, por un presupuesto de unos 140 millones de euros; será el primero de una serie de veinte barcos. Cuando se completen las esclusas más anchas del Canal de Panamá, permitiran el paso de barcos de 49 metros de manga, pero seguirá cerrado a los portacontenedores más grandes.

El 2/septiembre es en Vietnam el Día de la Independencia (de Francia, en 1945) y el 3/septiembre lo es en Qatar (del Reino Unido, en 1971), mientras en San Marino celebran la Fundación de la República (el año 301). En Suazilandia el Día de Independencia (del Reino Unido, en 1968) es el 6/septiembre, mientras éste es el 7/septiembre en Brasil (de Portugal, en 1822) y en Islas Salomón (del Reino Unido, en 1978); ese domingo en U.S.A. es Grandparent’s Day.

Desde 1996, el 8/septiembre es el Día Mundial de la Fisioterapia (recordando que en 1951 se constituyó la WCPT, Confederación Mundial de Fisioterapia); en 1965 la UNESCO proclamó ese día como Día Internacional de la Alfabetización (International Literacy Day) y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo celebra el Día del Cooperante. Muchas fiestas de advocaciones marianas se celebran este día: la iglesia ortodoxa celebra la Natividad de la Theotokos (“Madre de Dios”); en Andorra desde 1278 la Fiesta Nacional, Nuestra Señora de Meritxell; en Malta, Nuestra Señora de las Victorias; en la isla de Gran Canaria, Nuestra Señora del Pino (la fiesta autonómica de Canarias en esa isla); la Virgen de San Lorenzo en Valladolid (fiesta local); la Virgen de las Virtudes en Pontedeume (dentro de la Festa das Peras). En Macedonia es el Día de la Independencia (de Yugoslavia, en 1991) y el Día de la Comunidad en Asturias y en Extremadura.

El 9/septiembre celebran en Corea del Norte su Fiesta Nacional, la Fundación de la Républica Democrática del Pueblo (en 1948) y en Tayikistán es el Día de la Independencia (de la Unión Soviética, en 1991).

contenedor

Acerca de Contraposición

Un Foro de Estudios Políticos (FEP) que aspira a centrar el debate sobre los diversos temas que afectan a la sociedad desde la transversalidad, la tolerancia, la libertad de expresión y opinión. Desvinculado de corrientes políticas o ideologías organizadas, pero abierto a todas en general, desde su vocación de Librepensamiento, solo fija como límite de expresión, el respeto a las personas y a la convivencia democrática. El FEP se siente vinculado a los valores republicanos, laicos y civilistas como base de una sociedad de librepensadores sólidamente enraizada en los principios de Libertad, Igualdad, Fraternidad.
Esta entrada fue publicada en AUTORES, José María Barja Pérez. Guarda el enlace permanente.