Se habla de calendarios – José María Barja Pérez

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José María Barja Pérez

Se emplea mucho en estos días el término calendario, ya sean del tipo político, deportivo, académico, laboral… Así pasó bastante desapercibido el titular pro­porcionado por el presidente de Bolivia, Evo Morales, proponiendo un nuevo modelo de calendario anual de 13 meses de 28 días, más un día cero. Criticaba «el calendario gregoriano empleado en casi todo el mundo, al que calificó como “muy desordenado”, pues tiene meses de 31, 30, 29 (en años bisiestos) y 28 días.» Dejando aparte su reivindicación indigenista, es otro buen ejemplo del afo­rismo de Umberto Eco: «Para cada problema complejo existe una solución sim­ple, y está equivocada» [Il pendolo di Foucault]. En efecto, tal modelo de año de 365 días terminaría por quedar desalineado con las estaciones, como le ocurrió al calenda­rio juliano, que por ello tuvo que ser sustituido por el New Style (como denomi­nan los anglicanos al resultante de la reforma del Papa Gregorio XIII). Pero una característica interesante de la propuesta aymara es que cada uno de sus meses tendría cuatro semanas completas, con los días semanales en los mis­mos núme­ros de día del mes. Ello facilita la organización de calendarios labora­les, asunto objeto de debate en sociedades con varios calendarios en vigor. Como en Israel, donde ensayan un plan piloto para que el domingo no sea laborable, instaurando el fin de semana de tres días —de viernes a domingo— y concen­trando la activi­dad laboral semanal de 43 horas, en los cuatro días hábiles restan­tes. De esta for­ma, se respetará el mandamiento judío de no trabajar durante el sabbat y las empresas israelíes se acomodarán a los ritmos de la economía global.

Cada vez tenemos más claro que la semana es el ritmo básico, compartido por la humanidad aunque superpuesto a distintos calendarios. Ello propicia curiosas casualidades que incluso saltan al ciberespacio en las formas más estúpidas. Por ejemplo, partiendo de que en este julio hay 5 viernes, 5 sábados y 5 domingos,  aseveran que ello no se repetirá en 823 años. Tal estupidez se desmonta consul­tando el calendario de 2022, 2033, 2039, 2044, 2050, …; aunque es mejor demos­trarlo como “teorema”: ese hecho ocurre en cada año bisiesto que comience en viernes (como este 2016) y en cada año común que siga a un Año Santo Compos­telano (como 2022). Más aún, en esos tipos de año también hay cinco viernes-sá­bados-domingos en el mes de enero y habrá un superpuente en diciembre, mien­tras sigan siendo festivos el 6 y el 8 de dicho mes.

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Datos :

  • La cuarta acepción de calendario en el DRAE es «distribución de determinadas actividades en distintas fechas a lo largo de un año.» Y así en estos días, además de aventurar el calendario de formación de gobierno del estado, se publica el calendario liguero. Tras sortear el primer enfren­tamiento, automáticamente una sucesión de permutaciones fijan las «jórnadas» que ahora, por los imperativos de la economía global, duran hasta cuatro días semanales. Más ajustados son los calendarios escolares, aunque con variantes autonómicas como vacaciones intercaladas que pue­den dificultar la conciliación familiar. Y deben considerar el calendario laboral, que el artículo 2 del Real Decreto Legislativo 2/2015, de 23 de octubre, sigue estableciendo en «un máximo de catorce fiestas laborales al año, con carácter retribuido y no recuperable, de las cuales dos serán locales», además del descanso semanal «de día y medio ininterrumpido» (olvidamos que en España ese descanso laboral entró en vigor el domingo 11/septiembre/1904).
  • Esa última refundición de la Ley del Estatuto de los Trabajadores, dice que «en cualquier caso se respetarán como fiestas de ámbito nacional las de la Natividad del Señor, Año Nuevo, 1 de mayo, como Fiesta del Trabajo, y 12 de octubre, como Fiesta Nacional de España». Pero introduce una variante: salvo esas, «el Gobierno podrá  trasladar a los lunes todas las fiestas de ámbito nacional que tengan lugar entre semana» (muy coincidente con las propuestas de las patronales CEOE y Cepyme en 2011); en todo caso, siempre se pasa al lunes el descanso laboral que corres­ponde a fiestas que caigan en domingo, aunque las comunidades autónomas las pueden sustituir por propias y autoriza también a las comunidades a «hacer uso de la facultad de traslado a lunes». Muy poco conocido, ese texto que firma la ministra Fátima Bañez, disimula el Real Decre­to 1346/1989, firmado por otro ministro andaluz Manuel Chaves, en cuyo artículo único se rela­cionan las fiestas laborales de ámbito nacional clasificadas en: «a) De carácter cívico; b) De acuer­do con el Estatuto de los Trabajadores; c) [obligatorias] y d) [sustituibles] En cumplimiento del artículo III del Acuerdo con la Santa Sede de 3 de enero de 1979.» Pero este gobierno, que tenía que pasar unas elecciones generales y que hoy sigue en funciones, no se atrevió a romper el superpuente de diciembre/2016 pasando el Día de la Constitución Española al lunes 5 y la Inma­culada Concepción al lunes 12.
  • La determinación del calendario laboral de 2017 conlleva decisiones de los gobiernos autonó­micos y locales que van publicando el BOE y los diarios oficiales. El próximo año, como de la tabla de fiestas nacionales sólo cae en domingo el 1/enero, es reducido el margen para encajar las fiestas autonómicas. Como ya se publicó en el DOG el 7/julio, el gobierno gallego optó por el miércoles 17/mayo, Día das Letras Galegas, manteniendo el martes 25/julio, que es de tipo d) aun­que alternativa del San José que ese año cae en domingo, y olvida el San Juan que cae en sábado. En Andalucía el martes 28/febrero, Día de Andalucía, reemplaza a Santiago/San José y mantie­nen el traslado del descanso laboral al 2/enero; en Baleares, también hacen ese reemplazo por el miércoles 1/marzo, Día de las Illes Balears, pero aprovechan el descanso laboral que corresponde­ría al Año Nuevo para hacer festivo el Lunes de Pascua, ese año el 17/abril; en el País Vasco tam­bién hacen festivo el Lunes de Pascua, gracias al domingo 1/enero, y vuelven a escoger el 25/ju­lio (tras eliminar en 2013 el festivo 25/octubre que conmemoraba la aprobación del Estatuto de Gernika). Mientras en Cataluña han optado por dar una lista de 13, para «elegir una entre el 6 de enero (Reyes), el 17 de abril (Lunes de Pascua Florida), el 24 de junio (San Juan) y el 26 de diciem­bre (San Esteban) que tendrá el carácter de recuperable. Las otras doce serán de carácter retribui­do y no recuperable.» Faltan por fijar por los ayuntamientos sus 2 fiestas locales (usualmente en octubre, al tiempo que el BOE publica el cuadro de las fiestas de las 17 autonomías y 2 ciudades autónomas); por fortuna, en estos tiempos de interrelación global, toda esa información está acce­sible en el ciberespacio.
  • También está publicado en el DOG el calendario escolar del curso 2016-17 que, para el 2º ciclo de educación infantil va del día 12/septiembre/2016 al 23/junio/2017, mientras en educación secundaria obligatoria, en bachillerato y en formación profesional, del 15/septiembre/2016 al 23/junio/2017. Fija las vacaciones de Navidad (22/diciembre/2016-6/enero/2017), Carnaval (27-28/febrero y 1/marzo/2017) y Semana Santa (10-17 de abril de 2017), y además de las 14 fiestas nacionales, autonómicas y locales, el Día de la Enseñanza el lunes 31/octubre/2016. El inicio del curso universitario se fija en el calendario de cada Universidad, que por estas fechas se está elabo­rando y se puede consultar en su web; rompiendo el tópico instalado, es incluso anterior al de los anteriores niveles educativos.
  • El presidente de Bolivia, Evo Morales de origen aymara, «declaró en 2009 feriado nacional el 21 de junio de cada año.» Esa fecha, aproximadamente el solsticio de invierno en el hemisferio sur, corresponde con al inicio de un nuevo año agrícola. La “construcción” de un calendario se perci­be en la numeración asignada al año, 5524: 524 años transcurridos desde la llegada de Cristóbal Colón a América en 1492 a los que se suman cinco ciclos -cada uno de mil años- de historia social de los pueblos originarios. Análisis históricos descartan tal antigüedad y el Año Nuevo aymara (Machaq Mara) hoy se explota con fines turísticos y de reivindicación de la identidad. Como la wiphala, la colorida bandera con 49 cuadros y 7 colores, “la bandera de los pueblos ori­ginarios”, que algunos ven como representación de un calendario lunar de 13 meses de 28 días junto con uno solar, de 8 meses de 30 días y 4 de 31 días.
  • Todo lo que deseemos saber sobre la semana (del latín septimana, aunque el griego hebdomas nos proporciona el adjetivo hebdomadario) aparece en el libro de Eviatar Zerubavel The Seven Day Circle. The History and Meaning of the Week [(1985) The University of Chicago Press]. Afirma de modo rotundo: «La semana es el único ritmo principal de la actividad humana que es totalmente independiente de la naturaleza y se basa sólo en la regularidad matemática. […] Puede verse como una de las mayores hazañas de la historia de la civilización humana.»
  • En la semana astrológica, cada una de las veinticuatro horas del día se asignaba a un planeta y el de la primera hora del día designaba a todo el día. Aunque esta y la semana judía evoluciona­ron independientemente, dada su coincidencia de longitud, acabó estableciéndose una correspon­dencia. Así la correspondencia entre el sabbath (que deriva del verbo sh-b-th, “cesar el trabajo”) y el día de Saturno fue establecida no más tarde del siglo I. La fuente más antigua que se conserva sobre  el orden de los días es el historiador romano Dion Casio  del siglo III; en los escritos de los padres de la Iglesia aparecen los nombres planetarios de los días, al menos desde 269 a. D. El que ni en griego ni en lenguajes eslavos aparezcan los planetas en la etimología de los nombres de los días de la semana se debe a que la iglesia oriental logró suprimir la influencia de la astrología, mien­tras Roma tuvo mucho menos éxito. La influencia astrológica es más pronunciada en los límites del imperio, donde el cristianismo llegó más tarde; así el inglés, holandés, bretón, galés y córnico son los únicos idiomas europeos que conservan los nombres planetarios de todos los siete días. Además, dominica, que dará nombre al domingo, es la traducción latina del griego kyriaké, “día del Señor”; siendo judíos, los primeros cristianos conocen al día de Saturno como sabbath, de don­de derivan el nombre de sábado (en árabe yom-es-sabt).
  • La semana planetaria hindú empieza en el día del Sol (tal vez por el uso del día del Sol de los seguidores de Mitra) habiéndose ajustado a la de los europeos muchos siglos antes del contacto regular entre India y Occidente. De ahí se extendió al sur y sureste de Asia, mientras la coloniza­ción europea de África, América y Oceanía introdujo la semana en grandes partes de esos conti­nentes. Pero también, en el siglo VII, el islam fue el responsable de importar el ciclo de 7 días a la costa este de África, Sudan, Asia Central y gran parte del norte y oeste de África, y tan lejos como la península malaya y partes de Indonesia.
  • Otros modelos de semanas han existido, como la de 10 días, decades, del calendario Revolucio­nario francés o la de 5 días, “semana de producción ininterrumpida” nepreryvka (ininterrumpida), introducida en 1929 por los Incluso el calendario bahai se basa en un ciclo de 19 días, por ser el número místico de la divinidad.
  • El llamado Algoritmo Doomsday de John Horton Conway permite calcular mentalmente el día de la semana de una fecha dada. Llama Doomsday (“día del juicio”) al último día de febrero y conociendo en que día de la semana cae, permite encontrar que día de la semana corresponde a cada fecha del año. Como el 25/julio (y así el 4/julio) es el mismo día de la semana que el Dooms­day, este algoritmo también determina los años santos compostelanos.

El 27/julio sería, en el calendario más racionalista, el 10/Thermidor/CCXXIV (aniversario de la fecha de 1794 en la que fueron guillotinados en la plaza Concorde, Maximilien y Augustin Robespierre, Antoine Saint-Just y 19 más). El 28 es el Día de las Instituciones de Cantabria y en Perú el Día de la Independencia (de España, en 1821). El 30/julio es en Marruecos la Fiesta del trono (Mohamed VI fue entronizado tal día de 1999) y en Vanuatu, el Día de la Independencia (del condominio de Francia y Reino Unido, en 1980). Como primer lunes de agosto, el día 1 es Día de la Constitución en las Islas Cook, Summer Bank Holiday en Irlanda y Bank Holiday en Escocia; ademas es la Fiesta Nacional de Suiza (Fundación de la Confederación en 1291) y de Benin (su independencia de Francia en 1960). El 2/agosto en Costa Rica es el Día de Nuestra Señora de los Ángeles, cerrando incluso su Bolsa.

Acerca de Contraposición

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