Colombia. Lo verdaderamente importante – Jesús Penedo Pallas

contrColombia. Lo verdaderamente importante

Jesús Penedo Pallas

A veces, sin duda mas a menudo de lo que deberíamos, nos obsesionamos por lo inmediato, por lo cotidiano que nos agobia mas de lo debido o al menos somos incapaces de calibrar la trascendencia real de nuestras motivaciones, mientras nos olvidamos de las cosas realmente importantes que suceden en nuestro entorno mas o menos inmediato.

Cuando hablamos de paz, hablamos de algo muy serio. Cuando un país a sufrido 50 años de conflicto bélico, 220000 muertos, mas de 25000 desaparecidos y 30000 secuestros, hablamos de cosas que trascienden la rutina diaria de los problemas y nos enfrentamos a las bases de la convivencia, de la seguridad, de la expectativa de futuro.

Es perfectamente legítimo discrepar sobre los caminos y los términos que conducen a la paz; por la propia esencia de lo que se trata, no hay un único camino ni siquiera se puede decir que haya unos buenos y otros menos buenos, por cuanto si el objetivo es la paz, el objetivo es el acuerdo “posible”, asumiendo la gestión de los riesgos de aquello que lo hace precisamente posible.

La paz siempre merece la pena por lo que supone de ahorro en dolor, de muertes y de degradación de la sociedad y de sus fundamentos, si además fuese justa, retribuyese a las víctimas y convirtiese en real la integración de objetivos de los contendientes, estaríamos ante la situación ideal.

Pero sea cual sea la causa de la guerra, las partes contendientes tienen intereses encontrados, que “justifican” el choque violento. Conciliar esos intereses desde la perspectiva de que ambas partes ganen y sobre todo gane la convivencia, es complejo y requiere que las partes (ambas) cedan mutuamente una parte de sus intereses y con ello concierten algo que tiene un valor superior compartido, en este caso la convivencia y la paz. Tarea difícil y compleja donde las haya.

Mal presagio el de aquellos que ya antes de que el acuerdo se materializase, se oponían o ponían condiciones inalcanzables; los mismos que de forma descarnada durante la campaña del refrendo, se opusieron enconadamente al SI.

Siempre es aventurado adivinar las causas de la oposición a un trabajoso acuerdo de paz, mas allá de los intereses personales-electorales de los dirigentes; (dirigente) pero no es aventurado decir, que  los hechos acreditan que la NO PAZ favorece la explotación de ciertos discursos demagógicos y tremendistas que prenden fácilmente en determinados sectores del electorado. De este modo la paz como bien supremo pierde valor, frente a la guerra que se convierte en elemento básico discursivo, facilitando la coartada perfecta para hacer de un determinado camino para la paz, (supongo que la rendición incondicional de la otra parte) el leit motiv que encubre cualquier otro discurso.

Tal vez Uribe no era consciente, lo cual es también imperdonable, de que los referendos los carga el diablo; pero lo cierto es que sus tesis se han impuesto por un estrecho margen, que será de difícil gestión para el gobierno, pero también para él. Ya veremos si no es él quién acaba firmando un acuerdo similar o con algún maquillaje en apariencia. De momento, ha logrado algo que de persistir,  sería para el toda una lección y es que la guerrilla, lejos de volver a las andadas, parece que mantiene la serenidad y sigue apostando por la vía del diálogo, dando muestras de una mayor responsabilidad que la suya misma.

Esto me trae a la memoria, algunos acontecimientos por fortuna ya superados en nuestro país, en el tratamiento del terrorismo,(de un determinado terrorismo) cuando algunos se sentían mucho mas cómodos con un terrorismo limitado o de baja intensidad, que con la ausencia de violencia. Y nunca se arrepintieron de ello, a pesar de los perversos efectos colaterales, polarización de las víctimas y otras perversiones.

La paz siempre merecerá la pena y los caminos para alcanzarla, son solo múltiples variantes que la hacen posible; lo demás son perversiones discursivas con intereses nunca confesados y por ello ilegítimos.

Quienes se oponen a la paz, porque les viene mejor la guerra, no pueden alcanzar el reino de los cielos.

Acerca de Contraposición

Un Foro de Estudios Políticos (FEP) que aspira a centrar el debate sobre los diversos temas que afectan a la sociedad desde la transversalidad, la tolerancia, la libertad de expresión y opinión. Desvinculado de corrientes políticas o ideologías organizadas, pero abierto a todas en general, desde su vocación de Librepensamiento, solo fija como límite de expresión, el respeto a las personas y a la convivencia democrática. El FEP se siente vinculado a los valores republicanos, laicos y civilistas como base de una sociedad de librepensadores sólidamente enraizada en los principios de Libertad, Igualdad, Fraternidad.
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