DUDAS Y DARDOS SIN BOLARDOS.-Rosalía Ajamil

 

Cuando llega el día después,

cuando se apagaron las velas

nacieron en mí,  mil dilemas;

cuando se marchitan las rosas

y las cámaras,  a otras cosas.

 

Cuando el dolor se serena y emancipa

difuminando  la fotografía,

de aquella  roja sangre y sangre fría,

que vertida en la rambla,  hoy se disipa.

 

Cuándo la ganadora es sólo la vida

quien con sus  días cicatriza la herida;

acabados los minutos de silencio,

que en tantas plazas y en estadios presencio;

cuando no se habla ya de aquellos bolardos

en mi mente, se disparan estos dardos:

 

¿Quiénes serán los malos?

¿Curas, imanes, chinos, musulmanes,

religión, oraciones o “millones”?

¿Chiquillos con cuchillos?

¿Niños con cinturones?

Balas de…, tiburones.

 

¿Quiénes serán los buenos?

 

La madre musulmana llora;

por aquellos que fueron hijos

por los críos,  de crucifijos;

El padre cristiano les llora,

Llora también, la madre mora;

Lloran el hebreo y el judío,

el ateo, agnóstico e impío.

 

¿Quién demonios puede ser el  ladrón?

la ausencia de amor, la hipocresía

la carencia de al menos, un  corazón.

 

¿Quién o qué les sustrajo ayer a sus hijos?

pienso que ha sido el peor de los metales

son  letales, pues se saben inmortales,

se hurtan por:  los dividendos fijos,

se los quitan sociedad, y sociedades;

las anónimas e ilimitadas,

por intereses…, sin más necesidades;

los estados y naciones, a patadas,

ninguno tiene fidelidades.

 

Se los robó la avaricia,

se los ha hurtado  la usura,

se los quita  la codicia,

el  dinero y su milicia.

 

El vellocino ¡qué es de oro!,

su tesoro.

Dineros, y sus deseos,

¡fariseos!

 

Ese monstruo es el ‘diós’

no tiene hijos ni venas;

tampoco tiene sangre,

no sufre con las penas;

se nutre del mal,  y hambre.

 

Su ‘valor’ es lo que ‘cuenta’

frente a él sobra cobardía,

falta de:  filantropía.

Su máscara es la religión

la que encumbre al peor….LADRÓN.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Acerca de Contraposición

Un Foro de Estudios Políticos (FEP) que aspira a centrar el debate sobre los diversos temas que afectan a la sociedad desde la transversalidad, la tolerancia, la libertad de expresión y opinión. Desvinculado de corrientes políticas o ideologías organizadas, pero abierto a todas en general, desde su vocación de Librepensamiento, solo fija como límite de expresión, el respeto a las personas y a la convivencia democrática. El FEP se siente vinculado a los valores republicanos, laicos y civilistas como base de una sociedad de librepensadores sólidamente enraizada en los principios de Libertad, Igualdad, Fraternidad.
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