LAS DIEZ LECCIONES QUE SACAMOS DEL 24-M
Las diez lecciones, explicitadas de forma sucinta, que considero que nos dejaron las pasadas elecciones municipales del 24 de marzo:
1- Canalización y articulación política del descontento- Toda aquella ebullición comprometida y activista que surgió de forma espontánea alrededor del 15-M en las calles y plazas, alejada del control del duopolio político ejercido durante los últimos 30 años, se consiguió canalizar y cristalizar en plataformas ciudadanas que obtuvieron una importante cuota de representación política el 24-M, además de varias alcaldías de ciudades importantes.
Detrás de todo esto, una sensación de urgencia económica, social y humana que no lograban, ni logran, por ahora, cubrir los partidos tradicionales.
Un déficit de ilusión de numerosos ciudadanos que se restableció en las elecciones europeas y municipales.
2- EREs políticos- Al sangrante apalancamiento de la clase/casta política española en sus sillones, cargos, hamacas y plazas de pseudofuncionarios a lo largo y ancho de toda España-Bruselas- cobrando varias soldadas a la vez de entidades, chiringuitos y representaciones varias- durante todas estas décadas le ha sucedido una especie de Ere político y limpieza general que está alejando de la primera línea política a arragaidos e ilustres parásitos de la cosa pública.
Las derrotas electorales están limpiando las playas de la política de todo tipo de antaño exquisitos cadáveres.
3- Desinstitucionalización- La irrupción de nuevos actores políticos ha dejado en evidencia cierta crisis de algunas de las instituciones más representativas de nuestro país: monarquía, congreso, senado, diputaciones… además de que este proceso desinstitucionalizador está renovando ciertos hábitos políticos rancios y demodé, sin encaje en los tiempos actuales, y actualizando ética, estética y discurso social. Un sesgo más naturalista y auténtico, sport y desenfadado, y sin tanta circunspección con aroma a naftalina y a regusto de otras épocas.
Son tiempos de guardar las corbatas y sacarse los faldones de la camisa por fuera. Seguir leyendo




