
La Transición española sufrió desde sus inicios la carencia de una derecha democrática, homologable a la Democracia Cristiana o a los partidos conservadores europeos que fueron piedra angular tras la caída del nazismo y el fascismo, cuyo derrumbamiento se iniciaba definitivamente por estas fechas hace 80 años con el desembarco de Normandia.
Los Ruiz Jiménez , Hierro de Miñon , Punset y demás miembros próximos al llamado contubernio de Munich y cercanos al Borbón de Estoril, no supieron, no quisieron, o prefirieron acomodarse a la calidez del poder que representaba UCD y el conglomerado de familias políticas, cuyo tiempo estaba tasado por la transición del régimen dictatorial al compromiso democrático, traicionando así la construcción del gran partido de Derecha Democrática indispensable para la gobernanza del país. Esta tarea seria afrontada por Manuel Fraga Iribarne hombre muy comprometido con el franquismo y ministro de la Dictadura.
En la construcción de la derecha española le acompañarían los calificados en la época como “Siete Magníficos”. Su magnificencia radicaría en sus profundas raíces en el franquismo mas recio. Nombres como Cruz Martínez Esteruelas, Federico Silva Muñoz, Laureano López Rodó, Enrique Tho. TT de Carranza, Gonzalo Fernández de la Mora y Licinio de la Fuente, tenían como tarjeta de presentación su colaboración con la Dictadura formando en su mayoría parte de diversos Consejos de Ministros de la misma. Y su absoluta lealtad y admiración por su “caudillo” y su régimen. Tampoco faltaba zascandileando el conocido como “carnicero de Málaga·” Carlos Arias Navarro.
Pese a haber formado parte de la Ponencia que redactó la Constitución Manuel Fraga Iribarne, cabe tener presente la desgana con la recibieron en su partido, todos los que votaron no a la misma o promovieron la abstención.
Esa fue la derecha que sin pudor se acepto como derecha democrática. Que mantuvo en amplias zonas del país el entramado caciquil del franquismo en clara connivencia con la Iglesia mas retrograda. Los que en diversos grados habían colaborado con una dictadura genocida (asi la definió la ONU), se asentaron en la “derecha democrática fraguista”. No pocos de ellos comprometidos con lo mas tenebroso de la misma se vieron favorecidos por la Amnistía que se pactó para del cambio de régimen. De los muchos ejemplos posibles, por emblemático seria el caso de “Billy el niño”, el torturador de la Brigada Político-Social impune hasta el final de su infame vida. Permaneció intactas la estructura militar franquista, policía y servicios de inteligencia. Ciertos sectores de la judicatura comprometidos con el siniestro Tribunal de Orden Público, (T.O.P.) pasaron incólumes a la Audiencia Nacional en algunos casos y en otros al Tribunal Supremo.
Debemos recordar el 25 de Abril Portugués. Tras su incruenta Revolución de Abril, en un ejemplo de democratización institucional no dieron cabida en el estado democrático a la PIDE (policía política) , jueces, funcionarios y militares involucrados gravemente con el salazarismo y su represión. La diferencia es que España tiene un severo problema con su memoria histórica. No supimos explicar lo que que nos tocó vivir. De donde veníamos. Quienes eran sus protagonistas. Y existió la carencia de conocimiento de nuestro siglo XX especialmente entre la juventud a la que intencionadamente se le negó este conocimiento.
Los desastres económicos que empobrecieron nuestro país con la guerra de Marruecos, la corrupción habida en la misma y las riadas de sangre vertidas por los sectores mas humildes de la población española. La forja de los llamados militares africanistas que tan dramático efecto tendrian en nuestra historia contemporánea. Nunca se habla del expediente Picaso y la dictadura de Primo de Rivera. De la monarquía carcomida por la corrupción. De la llegada en medio del fervor popular de la II República. De como se la desestabilizó desde el primer día por los sectores monárquicos, terratenientes, militares, judicatura y la Iglesia. El 10 de agosto de 1932 se produjo el primer golpe militar contra la II República, la Sanjurjada, que el gobierno republicano zanjó con ingenua benevolencia. Hubo diversas conjuras hasta que en 1936 con apoyo del fascismo italiano y los nazi alemanes se atreverían al golpe definitivo que acaba con la República tras una cruel guerra civil y feroz represión.
Con tales mimbres que se construyó la derecha de este país. Es fácil comprender que una vez perdido el pudor y sacada la careta se muestren estos comportamientos inicuos y desaforados, de matonismo y mentiras machaconas, sin el menor respeto a las convicciones democráticas. Máxime cuando tienen plena cobertura de numerosos medios de comunicación y no pocos casos de sorprendentes resoluciones judiciales y togados con actuaciones difícilmente entendibles, (o si). La ultima causa de extrañeza podría ser la autorización (en contra del criterio de la Junta Electoral) del piadoso rezo de Santo Rosario el día de reflexión de las inminentes elecciones y el propio día de la votación en Ferraz, sede de uno los partidos que intervienen en los comicios. Quizás sea el singular sentido del humor de algunos de nuestros magistrados,
Las democracias europeas están reviviendo la Europa de los años 1930, con el auge de los populismos fascistas con el beneplácito de los conservadores y el poder económico . Quisiera terminar este artículo con las palabras del pastor luterano alemán Martín Niemöller: «Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas, guardé silencio, ya que no era comunista. Cuando encarcelaron a los socialdemócratas, guardé silencio, ya que no era socialdemócrata. Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas, no protesté, ya que no era sindicalista. Cuando vinieron a llevarse a los judíos, no protesté, ya que no era judío. Cuando vinieron a buscarme, no había nadie más que pudiera protestar».
*Jesus Pedreira ha sido Teniente de Alcalde en el Concello de Ordenes.


