Democracia, ma non troppo – Carlos Etchevarría

El día 11 de este mes se cumplió el 142 aniversario de la 1ª República Española, primer ensayo democrático abortado por los militares, como ocurriría con la segunda de 1931. Y en el tercer intento iniciado en 1978, ya no hacen falta militares para abolir el sistema, pues la democracia no es más que un remedo de tal.

Para que la democracia se asiente y no perezca, los poderes institucionales del Estado han de respetarla y protegerla, o de lo contrario representará una farsa grotesca. Y así viene ocurriendo desde 1975 en que Parlamento, Gobierno y Justicia fingen lo que no sienten, provocando escándalo y vergüenza entre los ciudadanos.

El Parlamento sigue anclado en el S. XVIII, con siervos por diputados. El Gobierno se aparta de los débiles, a quienes somete a drásticos recortes y a la crueldad del paro. Y la Justicia arremete contra los justos mientras ampara a los corruptos. En tanto en España se hizo una modélica transición a la democracia manteniendo a los franquistas en las instituciones,  Portugal impuso el nuevo régimen sin tutelas salazaristas.

Por si no bastara, la mayoría de los medios de comunicación, desinforman y se pliegan al dictado de los poderosos, censurando noticias en perjuicio del lector. El ejemplo más palmario lo representa el trato a la Corona, a la que mecen en su cuna dorada. Si hay algo que por su magnitud hubiera merecido su atención, es el reciente hallazgo de una conversación del rey, conocida gracias a que el gobierno alemán levantó la reserva después de 30 años.

Es tan grave este suceso, que constituye el mayor escándalo de la democracia actual, que en otro país le hubiera costado el trono. Sus manifestaciones constituyen una auténtica apología del terrorismo, penada con cárcel. Tanto los medios como el rey, el gobierno y el parlamento, permanecen mudos, sin iniciativa alguna. Para quienes desconozcan el asunto, les cuento:

Como crisis del sistema democrático, se refirió el rey Juan Carlos I  al golpe militar franquista dado contra el Estado republicano en julio de 1936, al tiempo que celebraba el éxito de la guerra civil. Así lo señaló al embajador alemán, Lothar Lahn, a quien recibió en la Zarzuela poco después de la intentona militar de 1981 conocida como 23-F. En aquella entrevista se refirió a Tejero y demás militares sediciosos, como gente de buena fe que intentaban lo mejor para España, y mostró hacia ellos comprensión y simpatía, al punto que trataría de influir en el Gobierno y los tribunales para evitarles un castigo severo. Para mi, dijo el rey, Franco es un ejemplo viviente día a día, por su desempeño patriótico al servicio de España y por esto, yo tengo por él un gran afecto y admiración.

Como los granitos de un sarpullido, aquí y allá asoman síntomas de descontento: indignados, yayoflautas, parados y desahuciados de todo orden, se manifiestan en señal de reprobación, que no alcanzan a ver los que marcan las políticas públicas: Gobierno, Parlamento y Poder Judicial. ¡Hasta cuando abusaréis de nuestra paciencia!

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En democracia la Justicia no es independiente – Isidoro Gracia Plaza

En una de las reflexiones, que firmé en 2008, me preguntaba: ¿DONDE SE DICE QUE LA JUSTICIA ES INDEPENDIENTE?. La respuesta era y sigue siendo: Desde luego en la Constitución Española de 1978 no, lo que dice es: “La Justicia emana del pueblo y se administra en nombre del Rey”. Así pues la Justicia es absolutamente dependiente de un sujeto llamado Pueblo, que aprueba sus normas de convivencia mediante el Parlamento por mayorías democráticas. Mucho menos lo son los jueces, cuyo único y muy importante papel es aplicar el texto literal de las leyes, aún cuando sea práctica relativamente frecuente que algunas interpretaciones entren en contradicción evidente con la letra de la ley y el espíritu con que se aprobó. Así pues el juez es absolutamente dependiente del texto de la Ley y su ideología no puede, no debe, ser factor de interpretación.

Mucho menos lo dice Montesquieu, a quien todo el mundo cita, en especial los jueces en defensa de sus posiciones,  como padre de la idea de la separación de poderes, el también sostenía algunas otras ideas que completaban su exposición y que son ignoradas por quienes reclaman una independencia  en unos términos que el filósofo y jurista jamás propuso. Siendo consciente que quien dispone de poder tiende a ampliarlo con inclinación a abusar de él, lo que proponía era que concretamente este poder no fuera ejercido por nadie de forma permanente ya que “así el poder de juzgar, tan terrible en manos del hombre, no estará sujeto a una clase determinada, ni quedará exclusivamente en manos de una profesión”. Así pues el mismo filósofo y jurista, y otros que forjaron las bases de las democracias modernas,  establecían que el origen de todo poder es el pueblo, sujeto a quien todos los poderes están supeditados y más eran radicalmente contrarios a alguna de las prácticas de quienes hoy reclaman su amparo, ya que es claro y evidente que la administración de la Justicia ha quedado en exclusiva en manos de una profesión.

También establecía algunas reglas básicas, entre las que se encuentra una que hoy es muy pertinente: “No hay libertad si un poder del Estado se le encomienda a una única fuerza social o a un único órgano estatal”.

El obligado paso periódico por urnas del Parlamento y del Gobierno hace que los ciudadanos dispongamos de mecanismos que nos permiten apartar del ejercicio del Poder a quien no está de acuerdo con lo que la voluntad de la mayoría demanda, pero esa voluntad mayoritaria no encuentra vías para controlar la Judicatura, que encuentra mecanismos para perpetuarse en manos de una clase y una profesión determinada y los hechos demuestran que tendentes a ideas no muy democráticas.

Hoy, si un tribunal, formado por Montesquieu, Rousseau y empirista Locke, pasara examen a la Democracia española (y a otras muchas), la nota sería: necesita mejorar.

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Majestad, ¿la Justicia es igual para todos y todas? – Antonio Campos Romay

Señor:

Reconozco de antemano mi contumacia, seguramente injusta, contra una ilustre dinastía, que Vuestra Majestad encabeza hoy, a pesar habernos legado representantes tan notables en nuestra historia como D. Carlos IV suma de inteligencia y dedicación política, D. Fernando VII espejo de virtudes,  Doña Isabel II rectada dama de firme criterio y fiel esposa, la casta austeridad de D. Alfonso XII, la ejemplaridad constitucional de D. Alfonso XIII, etc.,  entre otros ilustres representantes de tan noble Casa.

Desde una acendrada convicción republicana que espero sepa perdonarme, viniendo de Su Augusta Majestad la cita, me la creí a pies juntillas. “La justicia es igual para todos”…supongo que también “para todas” y que si a ello no hizo referencia Su Cristianísima Majestad no fue sino por usar el genérico y no  pensando en una de sus hijas.

Aun creyendo firmemente en sus palabras, como humilde súbdito de Su Augusta Majestad en este Reino que no lo es por la gracia de Dios sino más bien por una gracia de El Pardo, reconozco mi torpeza al hacerme un penoso lío sobre las razones por las cuales Su Alteza Real y esposo, o sea los Duques de Palma, de forma tan perentoria dirigieron sus pasos a tierras del “Tío SAM” donde una suculenta canonjía telefónica les esperaba reconociendo la inestimable cualificación de su ducal yerno para tal responsabilidad. Una estampida, que presumo como respetuoso vasallo, no connotaba ánimo de hacerse incorpóreos ante algunos dedos insidioso que apuntaban a la ducal pareja como presuntos en algún ilícito penal. Que sabido es, que este es país de chismes, y se pone a la gente en la picota por nada. Y que para evitar tal desafuero, cuando procede, incluso al juez más pintado se le da “gurtelazo” en la cabeza y a otra cosa. Con su profunda convicción Señor, de que la justicia es igual para todos, y si hubiera abrigada alguna sospecha en los Reales Sitios sobre la honorabilidad del Real Yerno, Su Augusta Majestad, con la ejemplaridad leída en su discurso navideño no hubiera tolerado tal viaje por lo que pudiera tener de quiebro a la justicia. 

Además es difícil aceptar un comportamiento anómalo en el Sr. Duque de Palma, el hijo político bienamado, cuando es de suponer que haya tenido oportunidad de ser aleccionado de sus reales labios, con el relato de su experiencia personal sobre lo que son las amistades peligrosas y lo que representan, andando sueltos por este mundo personajes, algunos de ellos en manos del Eterno, como Manolo (para S.M.)  Prado y Colón de Carvajal, Reza Palevi (el ex-Rey de Reyes del petróleo), Mario Conde, y otros mas de cuyo nombre es difícil acordarse por lo extenso de la lista…Una pareja tan  inmaculada como la Ducal, con el ejemplo de su Augusto Padre como testimonio, no habrían de caer como vulgares mortales en enredos de personajes o tentaciones  mundanas.

Señor se que algunos insidiosos pretenden que su Real Hija, carne de su carne borbónica, se asome por los juzgados para por lo menos relatar como el cuerno de la abundancia se derramaba sobre su cristiano hogar y ella lo recibía gozosa a la par que lo gozaba. Quizás el relato podría ser útil a los que padecen ausencia del mismo y la única cornada que reciben es la del paro y la miseria. Pero dicen los que ofician en la justicia que la cándida y honesta dama de la Real Casa ni estará ni se la espera en tan sórdidos  sitios, inapropiados a su linaje. Atropello intolerable seria a la virtud de una Infanta.

Señor se también porque así dicen en los papeles, que su Real Yerno tendrá en el juzgado tratamiento sustancialmente distinto que el de sus socios y compañeros de fatigas empresariales, velando sus tribulaciones de toga y banquillo a los ojos del vulgo y de su retozona asechanza. Y que aunque en la justicia de este Reino de Flor de Lis es habito las filtraciones de lo que se supone secreto, sin que ninguna medida haya noticia  se tome, parece que en este caso, al señor instructor del mismo, alguien pretende varearle las nalgas por negligente. Asimismo Señor debería considerar si su muy justa sentencia sobre la “igualdad ante la justicia” no la pone en solfa la oficiosidad de Doña Gabriela esa simpática jurista que es portavoz del CGPJ cuando afirma, sin que quepa duda que sabe de lo que habla,  “que no  todos los imputados son iguales” (sic).

Señor que digo yo, con notable confusión y el mayor respeto de súbdito de este Reino, sino se habrá trabucado Vuestra Majestad en el discurso navideño por ser ya en hora de atardecida y en día tan entrañable y se le olvido un “no” entre “la justicia” y  “es igual para todos”.

Perdóneme Augusto Señor las dudas. No le entretengo mas con ellas conocedor de las pesadas obligaciones que conlleva portar sobre su testa la Corona de España, máxime cuando seguramente ande muy atareado con la lectura de las revelaciones la revista Der Spiegel recogiendo la desclasificación del  “despacho 524” en relación a aquel 23-F, que el embajador Lahn envió al Gobierno de Bonn, que presidía Helmut Schmid, (por cierto algo rojeras él tal canciller). Según el informe de her Lahn, “el Rey no mostró ni desprecio ni indignación frente a los actores, es más, mostró comprensión, cuando no simpatía, y poco menos que exculpó a los golpistas: Los cabecillas sólo pretendían lo que todos deseábamos. Concretamente, el restablecimiento de la disciplina, el orden, la seguridad y la tranquilidad”…

Señor, es que últimamente los teutones no para de darnos zozobras. Vamos, que si Vuestra Majestad lo duda, que se lo diga D. Mariano…

¿La Justicia es igual para todos Majestad?

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Restricción de liberdades – José Antonio Gaciño

Apareceu morto e cos ollos arrincados. Non podía haber metáfora máis cruel para visualizar a represión da liberdade informativa: cegar aos que pretenden contar e mostrar o que ven. O morto ao que lle arrincaron os ollos, o pasado 20 de novembro de 2011, na cidade siria de Al-Qusair, na provincia rebelde de Homs, era Mohamed Ferzat al Jarban, un deses reporteiros (algúns espontáneos e improvisados) que se están a xogar a vida en Siria para intentar captar coas súas cámaras (ás veces, simples teléfonos móbiles) as manifestacións cidadás e as represalias das forzas represivas do réxime.

Por suposto, non é Siria o único punto negro do mundo no que se reprime a liberdade de información e de expresión en xeral, aínda que, nestes momentos, sexa un dos focos máis importantes, polo recrudecemento das protestas e das represalias. O último informe anual de Reporteiros sen Fronteiras marca o pasado 2011 como o segundo ano máis funesto dos últimos 17 anos, con 97 xornalistas asasinados, 174 encarcerados e máis dun millar detidos mentres realizaban o seu traballo. Eritrea, Turkmenistán e Corea do Norte encabezan a lista dos países onde é máis reprimido o traballo xornalístico. Siria, Irán e China písanlles os talóns. Pero case ninguén se libra de atentados, maiores ou menores, contra o dereito á información. Nin siquera Europa, onde o actual goberno de Hungría está a desenvolver todo un recorte de liberdades, paralelo e semellante en intensidade aos recortes sociais e económicos, estes últimos decretados con carácter xeral en toda a Unión Europea para redondear os obxectivos ultraliberais dos responsábeis e beneficiarios da crise.

Esta represión contra os profesionais da información, por outra banda, non é máis que unha das consecuencias de represións máis profundas. Os heroes mediáticos son, en certa forma, representantes doutros heroes, ás veces anónimos, que sofren a represión coa mesma ou maior intensidade. Cando se reprime aos informadores é porque se trata de impedir que informen das inxustizas e das violacións dos dereitos humanos que afectan a toda a cidadanía. O dereito á información -non se esqueza- non é un dereito dos xornalistas, senón dos cidadáns: os xornalistas non son máis que intermediarios cualificados, profesionais, entre a realidade e os cidadáns que teñen dereito a coñecer a realidade, e a coñecela desde diferentes puntos de vista (non só a da versión oficial do poder ou do goberno), de aí a necesidade de que haxa unha verdadeira liberdade de información e de crítica.

No panorama globalizado do noso tempo, ademais, ningunha inxustiza, represión ou discriminación pode resultarnos allea. Non podemos contemplar este tipo de informes (sobre liberdades como sobre desigualdades, sobre fame como sobre recursos limitados) destacando só as referencias a realidades afastadas e exóticas, nas que practicar unha solidariedade a distancia que tranquiliza conciencias e non compromete demasiado. Aillar os casos máis extremos de represión, como se respondesen só á excepcionalidade dunhas determinadas circunstancias, é ignorar a fluidez coa que funcionan actualmente as relacións entre países e entre culturas.

E da mesma maneira que os movementos de reivindicación e protesta cidadás que se sucederon nos últimos meses, desde a primavera árabe aos ocupantes indignados de Wall Street, pasando polos mozos de Portugal e de España (o 15-M), tiveron os puntos en común da mocidade, a espontaneidade e o uso de sistemas de comunicación practicamente instantáneos, tamén debemos pensar que a intransixencia do poder e a dureza das represións poden circular e interrelacionarse coa mesma rapidez e eficacia. A debilidade das institucións internacionais e a indolencia dos gobernos democráticos, cando non están directamente en xogo intereses económicos das multinacionais (petroleiras especialmente), impiden acudir en axuda das poboacións masacradas, nin siquera para prestarlles asistencia humanitaria.

Xa nin o propio Francis Fukuyama debe de crer na súa tese da fin da historia. Ese triunfo final e irreversíbel da democracia liberal universal está a ser posto continuamente en cuestión non só pola pervivencia de réximes dictatoriais máis ou menos camuflados, senón tamén polos retrocesos que se están a producir, en materia de tolerancia e liberdades, nos propios sistemas democráticos, cos efectos aparentemente colaterais da crise producida e manexada pola dictadura especuladora.

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O barco España non ten capitán – Isidoro Gracia Plaza

Por ser o primeiro debate parlamentario do novo presidente de goberno, e polos moi importantes asuntos a tratar, case vitais, non só para a maltreita economía española, senón tamén para o futuro da Unión Europea, seguín con interese o que da sesión parlamentaría ían dando radios e televisións varias. Como crin que recolleran mal a información que me deron, repasei os medios escritos en busca da corrección, pero non, entendera ben, o flamante e recentemente estreado Presidente declarábase impotente para achar remedio aos males que “a herdanza” deixoulle. E ademais recoñece que en Europa mandan outros e el, o meu presidente electo (por outros, iso si) está para facer o que lle manden.

Para verificar o anterior basta ver as portadas da prensa escrita en xeral e da máis conservadora en particular, todos os xornais relegan, no mellor dos casos, a un recuncho da súa portada o contido do debate, a maioría mandan ao interior algúns fragmentos. Isto debe ser así por aquilo do período de graza dos 100 primeiros días (graza que non concederon ao anterior Presidente).

Pero para os intereses xerais de España, e a famosa “curmá de risco”, é moito mellor esa ausencia de noticias que recoller o canto á súa incapacidade de superar “o peor punto de partida dunha lexislatura” e ao seu convencemento de que faga o que faga o goberno de Rajoy, o seu goberno, a final do ano estaremos peor que como nos deixo o goberno de Zapatero.

Hai un antecedente, o dun rei español (por un breve período de dous anos) Amadeo I de Saboya, o da Constitución progresista de 1869, que véndose superado polas circunstancias no seu último discurso ante as Cortes dixo: “…entre tantas e tan opostas manifestacións da opinión pública, é imposible afirmar cal é a verdadeira, e máis imposible aínda achar remedio para tamaños males”, e…. claro, dimitiu e marchóuse a outras lareiras.

É necesario aplicar a experiencia, se o actual Presidente recoñece que non sabe que facer, retírese e deixe o paso a outro. En democracia existen formulas varias para facer o que se debe.

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Noam Chomsky y las 10 estrategias de manipulación mediática.

Noam Chomsky

El lingüista Noam Chomsky elaboró la lista de las “10 Estrategias de Manipulación” a través de los medios

1. La estrategia de la distracción

El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las élites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. ”Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.

2. Crear problemas y después ofrecer soluciones.

Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.

3. La estrategia de la gradualidad.

Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.

4. La estrategia de diferir.

Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.

5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad.

La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. ¿Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad (ver “Armas silenciosas para guerras tranquilas”)”.

6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión.

Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido critico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…

7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad.

Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposible de alcanzar para las clases inferiores (ver ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.

8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad.

Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto…

9. Reforzar la autoculpabilidad.

Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se auto desvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, ¡sin acción, no hay revolución!

10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen.

En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídos y utilizados por las élites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.

“Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información”.

El autor de esta nota es Rodolfo Walsh, un periodista, escritor y dramaturgo argentino  Premio Literario de Buenos Aires. Creador de ANCLA (Agencia de Noticias Clandestinas) que durante la dictadura militar argentina, era un sistema de difusión de información de mano en mano cuyas gacetillas llevaban ese párrafo en el encabezado. Fue asesinado por la dictadura.

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