REGENERACIONISMO. APUNTE REFLEXIVO.

A propósito de la reciente necesidad “regeneradora” manifestada por el Sr jefe del gobierno de España D. Pedro Sánchez Pérez-Castejón, cabría preguntarse si como afirman sus adversarios, se trata pura y simplemente de una maniobra de supervivencia política o de algún otro tipo, o si en realidad tal necesidad, responde a una necesidad objetiva interesante para la ciudadanía en su conjunto, mas allá del conocido como teatro político.

Cabe pues la pregunta lógica de que es lo que hay que regenerar, porque se supone que previamente se ha degradado, corrompido, degenerado o pervertido, tanto como para resultar inútil o perjudicial para su función natural, de modo que necesita reconducirse, arreglarse o reformarse, para volver a ser funcional y responder a su naturaleza moral aceptable.

La respuesta intuitiva del observador, sería, que en términos generales, la ciudadanía de España, tiene una convivencia aceptable, no se observan conflictos sociales graves que hagan temer por la ruptura de tal convivencia o por un estallido social y las relaciones sociales y ciudadanas en general, están dentro de lo que podemos considerar normal o saludable.

Es justo en la imagen de la percepción publica de las relaciones entre responsables institucionales y representativos, donde la degeneración es palpable, manifiesta y visiblemente interesada, tal vez incentivada por cálculos electoralistas siempre inciertos. Podríamos decir sin temor a equivocarnos, que estamos ante una perversión del debate político, en el que los argumentos de persuasión, se sustituyen interesada y voluntariamente por sofismas, afirmaciones falsas, enfrentamientos personales o abuso de las instituciones y las leyes, no movidos por el interés de resolver las cuestiones de interés ciudadano, sino de mostrar una falsa apariencia que pueda resultar electoralmente valorable, por mas que desincentive la afección por los valores de convivencia.

Cabe decir que no es la primera vez en la historia de España, que la idea de regeneración trata de abrirse paso. La generación del 98, desde los ámbitos literarios, científicos y políticos, abanderó la idea de una regeneración, en un momento en que el pesimismo provocado por la pérdida de las colonias, hacía necesario construir un nuevo entramado ideológico que diera continuidad a una idea de patria, que había quedado obsoleta y ya no podía soportar el sentimiento ciudadano de pertenencia.

Por aquel entonces, hombres de la talla de D. Joaquín Costa propugnaron la idea regeneracionista, basando sus propuestas en valores manifiestamente nutridos del republicanismo normativo, consolidación del estado de derecho, predominio de la ley, potenciación del valor cívico de ciudadanía, acercamiento a la idea de pertenencia a Europa como modelo, etc. Sintetizándolo en el lema “Escuela y despensa” D. Joaquín Costa dedicó su vida a la difusión de las ideas regeneracionistas y modernizadoras, frente a una monarquía renuente y a una ciudadanía mayoritariamente agraria no sobrada seguramente ni de escuela ni de despensa dicho esto último en el sentido amplio.

Honestamente, creo que la idea de regeneracionismo, no solo en España, sinó en el mundo, cobra perfecto sentido, en el contexto descrito; pero al igual que a finales del Siglo XIX, su impulso no es tan fácil como su enunciado.Porque si bien es cierto, que el lema “Escuela y despensa”, cobra perfecto sentido para estimular el concepto de ciudadanía, mucho me temo que circunscrito a la élite política, carece de sentido, porque se les supone suficientemente instruidos y alimentados, como para que sus incentivos sean otros bien distintos.

La reflexión sincera o interesada del Sr. Jefe de Gobierno de España, tiene en cualquier caso sentido, porque enuncia un problema real, pero quizás requiere de algo mas que de una definición solemne, para ser de utilidad a la ciudadanía. De hecho a esta, se le traslada un problema, cuya resolución debería comenzar por un cambio de actitud de quienes alimentan la trifulca como modo de relación pública, por considerarla electoralmente rentable.

Cierto que algunos instrumentos, como tabloides y publicaciones panfletarias, no son ejemplarizantes, pero si su valor consiste en ser instrumentos pseudodelictivos incentivados por una parte de las élites para construir su discurso, es en la actitud de esas élites, donde hay que buscar la solución. En todo caso, es arriesgado el debate sobre la libertad de expresión y comunicación, cuando los argumentos sobre el control mas allá de la autoregulación, son intercambiables entre los contendientes, según estén en el gobierno y la oposición.

La otra gran cuestión, que es la utilización torticera de las instituciones jurídico-procesales, es mas compleja si cabe, porque se entremezclan varias cuestiones: El desencuentro en la renovación del órgano de gobierno del Poder judicial (que no es poder judicial), la actuación extravagante de unos pocos jueces excesivamente influidos por sus creencias, que les lleva a un uso perverso de su poder (este si es poder judicial) y las posibilidades de la acción popular que usada de modo fraudulento, es demoledora, porque solo es corregible mediante las garantías del propio proceso, en via de recurso, que por la lentitud del sistema, deviene inútil a los efectos de justicia efectiva. Mezclarlo todo es peligroso y tergiversa un debate, que por su trascendencia, bien requeriría de sosiego y de rigor.

El círculo infernal de la acusación mutua y de la negación, deslegitimacion, deshumanizacion y destruccion del adversario, seguramente es difícil de abandonar, pero si uno de los interlocutores se plantea el rigor necesario para reconducir el debate a los contenidos adecuados a los requerimientos de la sociedad y huye de las provocaciones que pretenden marcar un escenario de debate ficticio, se habra dado un gran paso para romper ese círculo, o lo que es lo mismo, dejar de alimentarlo.

Apelar a la templanza como virtud republicana y al ejemplo pedagógico deseable, desde el gobierno de la “res pública”, tal vez es como un clamor en el desierto, pero no se me ocurre mejor idea que “escuela y despensa” en el mas amplio sentido para la ciudadanía y “virtud republicana” para los servidores públicos.

Seguramente de ese modo, algo podría regenerarse. Pero ello supone la renuncia al hipotético incentivo electoral que representa la defensa de contravalores como el odio, la insidia o la codicia.

El resquicio para la esperanza, me temo que no es demasiado amplio.

Jesús Penedo

Publicado en ARTÍCULOS DE OPINIÓN | Comentarios desactivados en REGENERACIONISMO. APUNTE REFLEXIVO.

APUNTE. Antonio Campos Romay*

Días de incertidumbre, instados a la reflexión por el Sr. Presidente del Gobierno, detonante de una tormenta de ideas sobre lo que plantea en su intimista e indignado ¡Basta ya!. También han sido propicios a que un badulaque como Puigdemont “mártir” a cuerpo de rey y residencia 5 estrellas de desconocida financiación, dicho en román paladino. “cagase una sentencia” afirmando que de casa hay que salir llorados…No des-honorable señor…de casa lo que hay que salir es con la dignidad integra y no en un maletero de un coche para huir en el mayor de los ridículos. O, “Un bochornoso espectáculo el de Ferraz”, dice el vividor de los chiringuitos de Dña Espe, un tal Abascal cuyos afines, un día si y otro invadieron esa calle para coaccionar o intentar invadir la sede del PSOE.

Quienes debieran reflexionar (sabiendo de antemano que para sus aciagas mentes es misión imposible) se desatan en la brocha gorda desbordando mas bilis y odio. En tiempos del absolutismo borbonico del siglo XIX se definían como carcunda. Agotan los insultos, y tiran de diccionario de sinónimos para continuar en ello. Se sienten innovadores, ingeniosos, incluso para algunos cerebros raquíticos, chistosos. Pero lo cierto y verdad es que simplemente son vulgares imitadores de practicas habidas en cualquier lugar y tiempo cuando con el respaldo ciudadano se enfilan sendas de progreso, equidad social y libertad.

Los espectros que pululan en las sombras mueven sus marionetas disfrazadas de derecha. En algunos lugares como en nuestro país, dos marcas y el mismo producto en esa acción insidiosa. La variable es que donde antes había un tanque hoy hay un clic, una desestabilización económica, una judicatura afín y el control de grupos mediático esparciendo “fake news”.

Lo sufrió Lula da Silva con una judicatura deshonesta que terminó encarcelándolo. Los mismos efectos los sintieron sobre su espalda truncando su vida pública la vicepresidente del gobierno valenciano, Sra. Oltra o el primer ministro portugués Sr. Costa. Hace años, el presidente socialista de Castilla-León D. Demetrio Madrid. Anteriormente el alcalde jerezano Pedro Pacheco (“la justicia es un cachondeo”, sic). También el diputado de Podemos, D. Alberto Rodríguez privado de por sentencia judicial de su escaño. La magistrada Rosell, también de Podemos sometida a un acoso judicial que intentó laminar su carrera política… Valgan estos casos por via de ejemplo.

El conservadurismo español incapaz de aceptar las derrotas en la vida parlamentaria que sustenta el entramado constitucional español, intenta manipular la política a través de una judicatura que aspira a “controlar por la puerta de atrás” tal que decía en un grupo de wasaap uno de sus militantes destacados. O violentando la Constitución bloqueando la renovación del CGPJ durante mas de cinco años, a día de hoy patéticamente desmembrado por diversas deserciones donde en sus jirones se aferran decisorios los miembros presumiblemente afines a la impronta “popular”.

La judicatura en su inmensa mayoría cumple con rigor su obligación de imparcialidad, autonomía o aplicar con pulcritud la ley. Un sector mínimo, politizado, en la cúpula judicial, puede apartarse de lo que es común. Pero no cabe ignorar que una condena injusta, o la manipulación de un acto jurídico por interés de parte comporta con el impacto social, un daño reputacional irreversible a la victima y socava la confianza ciudadana en su justicia con lo que conlleva de deterioro democrático.El yugular un gobierno por todos los medios de acoso ilegítimo, superando cualquier barrera ética, dinamitando la conversación política y acudiendo a las mayores infamias es un clásico de la desestabilización y derribo de un gobierno constitucional y democrático. Lo vivió la II República desde el momento de su proclamación, lo sufrió Allende incluso antes de su investidura, los ejemplos serían interminables. La calumnia y la difamación para impedir la toma de posesión de un candidato electo, la presión despiadada incluso en el ámbito más doloroso, la familia, (practica mafiosa por excelencia) aplicada de forma sostenida sobre un gobernante…Nada nuevo bajo el sol, ni nada nuevo la degeneración moral de individuos que no dudan en pisotear cualquier freno moral practicando lo mas espurio de la prostitución de la política por sus intereses. Un predio donde pacen Feijoo, Aznar, Ayuso. Miguel Angel Rodríguez y sus colegas, expertos en refocilarse en el fango, sin el menor pudor de al tiempo enlodar las instituciones y la democracia.

Sea cual sea el desenlace en este penoso drama cívico, quedan perfectamente retratados sus auténticos culpables…incluso los que maniobran en las sombras.

*Antonio Campos Romay, ha sido diputado en el Parlamento de Galicia.

Publicado en ARTÍCULOS DE OPINIÓN | Comentarios desactivados en APUNTE. Antonio Campos Romay*

OS RELATOS SOBRE A HISTORIA RECENTE DO NACIONALISMO 

Unha das novidades rexistradas na recente campaña á Cámara lexislativa galega foi o acordo presentado por Ana Pontón e Martiño Noriega -en representación do BNG e de Anova- en virtude do cal, a organización que encabeza o que foi alcalde de Santiago solicitaba publicamente o apoio ás candidaturas do Bloque para os comicios celebrados o pasado 18-F. 

Mais alá do comprensíbel interese electoral común de ambas formacións, a escenificación dese acordo suscitou outras interpretacións que sobordaron a dimensión estritamente conxuntural do mesmo. Diversas análises destacaron, sobre todo, a idea de que BNG e Anova cicatrizaban a ferida xurdida despois da Asemblea de Amio (no comezo do ano 2012) co abandono do que, daquela, era o «Encontro Irmandiño» e a posterior conformación da coalición AGE -entre Anova e EU- para concorrer ás eleccións galegas do outono de 2012. Como é sabido, esta coalición -encabezada por Xosé Manuel Beiras- acadou un resultado sorprendente (9 escanos), superando os resultados obtidos polo BNG (7 actas parlamentarias). 

Para que se puidera falar dun sólido reencontro entre estas dúas ponlas nacionalistas debería existir un relato compartido sobre aquela relevante ruptura. Certamente, o sucedido na referida Asemblea de Amio foi o pano de fondo sobre o que se elaboraron os posicionamentos posteriores de todas as partes involucradas. A UPG -o grupo gañador na confrontación rexistrada nesa Asemblea- entendeu que era necesario forzar a máxima polarización interna para clarexar as supostas confusións nas que estaba instalada unha parte do corpo organizado do BNG. A rápida saída do Encontro Irmandiño certificou, aparentemente, a eficacia da dinámica promovida pola UPG. En calquera caso e a partir dese momento, nalgúns segmentos nacionalistas, Beiras pasou a ser considerado como un «cabalo de Troia» do «españolismo» de esquerdas e todos os seus seguidores mereceron o cualificativo de «traidores». 

A «sensu contrario» o inmediato éxito electoral de AGE foi avaliado, polo grupo de Anova, como a demostración práctica do acerto que tiveran abandonando o Bloque poucos días despois do remate de Amio. Confirmábase, segundo a súa visión, que existían sectores significativos na esquerda social que agardaban outra estratexia por parte do nacionalismo existente e que apoiaban unha oferta unitaria cunha parte da esquerda estatal. 

Esa estratexia de Anova mantívose -nas súas premisas fundamentais- durante mais de dez anos. Nas eleccións municipais de 2015, nas xerais dese mesmo ano (e na repetición posterior) e nos comicios galegos do outono de 2016, esta organización formou parte das Mareas municipais e do que se chamou «En Marea» (que obtivo a condición de segunda forza precisamente nesa cita electoral). O proceso de división e autodestrución vivido por ese conglomerado orixinou un forte desgaste electoral nos anos 2019 e 2020 e a conseguinte perda das posicións institucionais hexemónicas acadadas nalgúns concellos e na Cámara do Hórreo. 

É posíbel establecer un relato unificado entre o actual BNG e Anova sobre o período histórico transcorrido  entre os anos 2012 e 2024? Dende un punto de vista teórico, un achegamento consistente requiriría da existencia dun conxunto de reflexións autocríticas de certa envergadura por parte de todos os protagonistas. Polo que coñecemos até o momento, non é realista pensar na verosimilitude desa versión compartida nun prazo curto. Pode construírse esa unificación discursiva no futuro? Podería ser factíbel se ambas partes consideraran que iso é necesario para asegurar un nivel maior de coincidencia nas ideas e nas ferramentas organizativas. 

Como é sabido, a Asemblea de Amio certificou a maior división rexistrada no corpo organizado do nacionalismo durante o século XXI. As tres correntes principais que dispuñan da grande maioría dos apoios internos (UPG, Encontro Irmandiño e «Mais Galiza») non foron quen de atopar liñas programáticas e fórmulas organizativas que mantivesen e mellorasen a singular combinación de unidade e pluralismo que estaba no cerne da conformación da identidade do BNG como forza política. A partir dese momento, explicitaronse diversos relatos dos sectores participantes naquela disputa interna para explicar e/ou xustificar os motivos das diverxencias e as súas consecuencias organizativas. Constatado o feito de que, a día de hoxe, segue sen existir unha versión común do sucedido entre os participantes daquel disenso, é pertinente formular unha pregunta: resulta necesario buscar ese relato compartido no eido do universo político nacionalista ou esa tarefa debe ficar, exclusivamente, nas mans daquelas persoas que, nos ámbitos académicos, estudan e interpretan os acontecementos históricos? 

A tendencia dominante na actividade política só concede importancia a aquilo que poda reforzar a conquista de maiores espazos de poder no tecido institucional. Xa que logo, a análise do pasado,mais ou menos recente, fica nas mans das persoas que dedican o seu labor profesional ao estudo da historia. O risco desta falta de reflexión no ámbito das elites políticas é que se poden repetir vellos erros e carencias aínda que ocorran en contextos parcialmente diferentes. Algo que se debería ter en conta no seo do corpo organizado do nacionalismo galego. 

Xesús Veiga 

Publicado en ARTÍCULOS DE OPINIÓN | Comentarios desactivados en OS RELATOS SOBRE A HISTORIA RECENTE DO NACIONALISMO 

PRIMAVERA ELECTORAL TRANSCENDENTE

O adianto da celebración das eleccións ao Parlament de Cataluña para o vindeiro 12 de Maio provoca unha singular circunstancia temporal: no período comprendido entre o 28 de Maio de 2023 e o 9 de Xuño de 2024 terán lugar as 6 convocatorias que configuran o ciclo electoral principal no ámbito estatal. Celebradas xa a metade desas citas (locais e autonómicas do pasado 28-M, xerais do 23 de Xullo e as galegas do recente 18-F), os resultados orixinaron efectos diferentes dependendo da parte do escenario político que fose obxecto de observación. O PP pasou da euforia de comprobar o seu avance indiscutíbel en diversas CC.AA e concellos (acompañados, certamente, da colaboración gobernamental con Vox) á fonda decepción padecida polo fracaso na desexada conquista da Moncloa que agardaban para os últimos días de Xullo de 2023. O PSOE coñeceu a outra cara da moeda: perda de gobernos relevantes nos eidos municipal e autonómico, desastre nas eleccións galegas e mantemento -aínda que con evidentes dificultades na gobernabilidade- do Executivo de coalición estatal presidido por Pedro Sánchez. Para outras forzas políticas tamén houbo luces e sombras. Por citar o caso do BNG, a sucesión temporal foi contraditoria: confirmación da notábel incidencia no tecido municipal, conxelación da cativa presenza nas Cortes do Estado e suba espectacular na Cámara do Hórreo.

Nas citas pendentes (eleccións para o Parlamento vasco o 21 de Abril, para o catalán o 12 de Maio e para o europeo o 9 de Xuño) hai algunhas certezas e tamén importantes incógnitas. Entre as primeiras destacan dúas. Unha: que o PP terá un papel subalterno na gobernabilidade do Pais Vasco e de Cataluña (noutras palabras: carecerá de capacidade de incidencia na conformación das maiorías parlamentarias respectivas). E outra: que a orde de prelación finalmente existente entre PNV e Bildu non alterará a liña prioritaria das alianzas que veñen practicando ambas formacións nacionalistas no Parlamento de Vitoria e no Congreso estatal. O Partido Socialista de Euskadi ten anunciado a súa preferencia pola repetición do actual acordo de goberno de coalición co PNV e non cabe pensar que a esquerda abertzale mude a aposta estratéxica que ten adoptado no ámbito da política estatal.

As interrogantes localizanse, primordialmente, nos resultados dos comicios ao Parlament e nas súas consecuencias sobre a vida política de Cataluña e sobre a evolución do panorama estatal. Hai dúas variábeis que serán determinantes no que suceda a partir do 12-M: coñecer se as organizacións independentistas seguen mantendo (ou non) a maioría absoluta dos escanos e constatar cal será o resultado da disputa entre ERC e Junts pola hexemonía no espazo independentista. A liña de actuación da formación que encabeza Carles Puigdemont ten demostrado posuír unha menor previsibilidade da que se lle pode atribuír á presidida por Junqueras e Aragonés. O papel determinante que xogan os deputados independentistas -7 en cada caso- na aritmética parlamentaria do Congreso pode provocar unha situación que acelere notabelmente o remate da lexislatura. Neste sentido, o futuro político de Pedro Sánchez xogase mais na consulta de Maio que no que poda acontecer o 9 de Xuño no reconto das papeletas ao Parlamento de Estrasburgo.

Durante varias décadas -até o ano 2015- definiuse o sistema político español como un «bipartidismo imperfecto» no que CiU e PNV funcionaban -se era necesario- como socios imprescindíbeis para asegurar unha fórmula de gobernabilidade estábel no conxunto do Estado. En todo ese tempo, a evolución dos mapas políticos do Pais Vasco e de Cataluña tiñan unha incidencia significativa na dinámica estatal (circunstancia que, como é sabido, non se daba no caso galego). Había, con todo, unha diferenza importante: a existencia de ETA eliminaba, de facto, as posibilidades de xogo político para a esquerda abertzale e colocaba ao PNV como único interlocutor consistente para as forzas políticas de ámbito estatal. En Cataluña, a pesar da prolongada hexemonía de CiU, existían

mais opcións para diversificar as alianzas políticas a partir do amplo consenso sobre o marco constitucional e estatutario que se rexistraba entre o «pujolismo», o PSC, o vello PSUC transmutado en IC e mesmo o PP. Até que comezou o chamado «procés», o escenario político vasco tiña unha evidente capacidade desestabilizadora -por mor da existencia da violencia de ETA- que non atopaba correspondencia no que, moitas veces, se cualificaba como «oasis catalán», para remarcar o notábel acordo básico sobre as características do autogoberno naquela nación.

Todo o que aconteceu a partir da reforma do Estatut (oposición belixerante do PP, sentenza do TC anulando unha parte substancial do novo texto, masivas mobilizacións sociais contra a involución centralista, aposta da vella Convergencia pola opción independentista, máxima confrontación no outono de 2017…) sumado á definitiva desaparición de ETA ten convertido á vida política catalá na chave decisoria do nivel de estabilidade do cadro institucional do Estado español. Velaí a transcendencia dos resultados do vindeiro 12 de Maio.

Xesús Veiga

Publicado en ARTÍCULOS DE OPINIÓN | Comentarios desactivados en PRIMAVERA ELECTORAL TRANSCENDENTE

ENCRUCIJADA.

Antonio Campos Romay*

El revés electoral en las elecciones locales y autonómicas sufrido por el PSOE, superado posteriormente en las generales con un resultado positivo determinó que la trascendencia de la cita electoral gallega superase el marco autonómico. Lamentablemente fue un fracaso que cuestiona con severidad a los dirigentes del socialismo gallego.

Tras una  crisis, nada inocente, se desbanca la dirección del socialismo gallego  y a su Secretario General, D. Gonzalo Caballero esgrimiendo entre otras razones la precariedad de los resultados de las últimas elecciones autonómicas. Por cierto 14 diputados frente a los nueve actuales. Y seria injusto olvidar que en esos comicios el socialismo gallego se encaminaba con solvencia al reto electoral siendo quebrada de forma abrupta su singladura por la pandemia, mientras -por razones obvias- el candidato Sr. Feijoo en su condición de Presidente de la Xunta protagonizaba totalmente la escena en detrimento de sus adversarios.

Reproche que cabe considerar de escasa solvencia en tanto si en algo se distinguió aquella dirección política, es de éxitos electorales que por vía de ejemplo se reflejarían ganando las elecciones generales en Galicia por primera vez. Al tiempo cabe reconocerle al anterior Secretario General, su apuesta por dinamizar la vida partidaria y su continuada presencia en las Casas del Pueblo que mantiene la organización en el País.

No deja de ser curioso el saldo de tal operación. El PS de G con la nueva dirección cuenta por derrotas las citas electorales. Su capacidad de interlocución con la sociedad gallega caminó hacia una penosa irrelevancia. Similar circunstancia se da en la vida interna, donde tras la crisis generada hubo notoria falta empatía para suturar la heridas habidas y normalizar la vida interna. En el curso de la legislatura es difícil rescatar pasajes significativos en el debate parlamentario tras ser descabezadas las voces más sólidas con capacidad opositora. E indudablemente se percibe notorio marasmo en la actividad orgánica donde muchas de las sedes languidecen carentes de actividad.

El severo batacazo habida en los últimos comicios son una enmienda a la totalidad a la gestión del proceso electoral. De falta de finura al designar al candidato, conscientes de la fragilidad de su grado de conocimiento por los electores tras una larga ausencia de la política. Asimismo su fugaz paso por la Delegación del Gobierno ó el Parlamento Español, despertó cierta suspicacia en esos mismos electores, desconcertados por tantos movimientos, que alguien tuvo a bien considerar estratégicos. Previamente tampoco contribuyó a despertar confianza en el grado de compromiso con el reto electoral, al ver los titubeos de un Secretario General que rehuía algo que cabria intuir incluido en su compromiso.

El PS de G, tienen distorsiones internas que pueden ser muy comprometidas a medio plazo. Algo que no es exclusivo de esta organización territorial como nos indica la lectura de los diversos procesos autonómicos. En el caso gallego, ya desde los tiempos lejanos del inicio de la andadura democrática, como Federación Socialista Gallega del PSOE, tuvo cierta vocación cainita, pero que en honor a la verdad, sus sucesivas crisis se solventaban con  debates democráticos.

La situación actual indica la necesidad de una renovación profunda, sin medias tintas. Si se pretende recuperar la credibilidad del compromiso con la ciudadanía procede realizar una catarsis sin tapujos ni interferencias ajenas al ámbito gallego. Semeja irreal ante la dimensión del problema, y absurdo  con el espacio de cuatro años por delante para una  convocatoria electoral, abrir un proceso exprés, cual si a la vuelta de la esquina en un acto de enajenación el Sr. Rueda fuese a convocar elecciones.

Se fuerzan plazos, se menoscaba el debate y se ningunea un necesario tiempo de reflexión, de aunar voces y recomponer el tejido orgánico. De estimular convicciones, promoviendo la participación. De forma aleatoria se impone un proceso que invita a la melancolía, encaminado a encaramar a los protagonistas de la debacle como gestores de un futuro, que tras lo visto semeja muy poco alentador. Confundir el camino en esta encrucijada, es un claro riesgo de abocar la opción socialista en Galicia a la absoluta irrelevancia.

En ocasiones como estas, procede poner en valor la generosidad y la grandeza del tipógrafo ferrolano D. Pablo Iglesias Pose, apóstol laico del socialismo español y el tesoro moral de su legado. Suya es la cita, “No solo hacen adeptos los partidos con sus ideologías, sino  con buenos ejemplos y la recta conducta de sus dirigentes”.

*Antonio Campos Romay ha sido diputado en el Parlamento de Galicia.

Publicado en ARTÍCULOS DE OPINIÓN | Comentarios desactivados en ENCRUCIJADA.

EL ENVILECIMIENTO DE LA DEMOCRACIA Y EL REPUBLICANISMO.

Las sociedades modernas formalmente democráticas, de régimen parlamentario constitucional, reúnen en su entramado legal,  los atributos fundamentales del republicanismo normativo, al margen de cual sea el sistema de provisión de la jefatura del estado. Las monarquías parlamentarias que encarnan una jefatura del estado de carácter simbólico, tienen sus funciones tan tasadas y sometidas al refrendo del gobierno, que su equilibrio y permanencia, depende de su exquisito respeto a la ley, o de lo contrario, saben del severo riesgo que corren de desaparecer.

Ello quiere decir, que en un país regido por un sistema de monarquía parlamentaria, es posible la existencia de valores republicanos arraigados, que resulten intocables para el propio monarca y no solo eso, sino que a ellos está sometida la propia monarquía. La abdicación del monarca Juan Carlos I, es buena prueba de ello.

El predominio de la ciudadanía, la prevalencia del interés público, el respeto a la ley, son algunos de los valores del republicanismo normativo, que encarnan por ejemplo nuestra Constitución de 1978. Otra cosa es que en nuestro país y de modo interesado, no se produzca un debate sereno y riguroso sobre el republicanismo normativo, porque a los detractores de los valores republicanos, les resulte mucho mas fácil, reducir el debate de modo torticero al republicanismo histórico español. Cierto que las dos experiencias republicanas, fueron excepcionales poco duraderas y enfrentadas a una monarquía absoluta resistente a democratizarse.

Nuestra Constitución de 1978, inspirada en otras europeas, gozó de prestigio durante un periodo no despreciable y sirvió de base para un desarrollo legislativo de carácter social, para la ampliación de los derechos civiles y para la articulación de la convivencia razonable. Pero el paso del tiempo, los hechos sociales incluso los supranacionales, han ido generando frustraciones, desafecciones y disfunciones, que han contribuido a la creación de algunas imágenes llamativas. Entre ellas, la mas paradójica, es la reivindicación de la Constitución, de un modo parcial y sectario, por aquellos que entre su ideario, incluyen flagrantes vulneraciones de su espíritu y su letra.

Pero con ser esto preocupante, lo es mucho mas, el hecho de que de modo impúdico y escandalosamente descarado, los valores y modos de convivencia constitucionales, sean ignorados y despreciados por los mas altos representantes del ámbito político, representativo e institucional, empeñados en exhibir groseramente lo peor del género humano.

Cuando la ambición de poder no tiene límite y se constituye en argumento de autoridad, cuando la ambición de riqueza derriba las barreras de la delincuencia, cuando la falsedad se convierte en elemento de persuasión o cuando el odio es el combustible que mueve los sentimientos, resulta complejo configurar una visión minimamente esperanzadora de una convivencia armónica en una sociedad habitable.

Así, nuestra sociedad se envilece, cuando en un permanente arranque de exageración, deslegitimamos, desprestigiamos y deshumanizamos a los que no piensan como nosotros, cuando utilizamos los recursos democráticos (partidos políticos incluidos) de modo torticero y fraudulento, adulterando sus mecanismos de elección y control, cuando utilizamos las instituciones públicas para el beneficio personal, o para desviar su función originaria de modo fraudulento, rompiendo torticeramente los principios de cooperación y colaboración, para apuntalar los intereses sectarios o particulares etc.

Mas ciudadanía, mas virtud cívica, mayor apego por el bien común, menos codicia y mas humildad.

De algo si estoy seguro y es de que la persistencia de la tendencia actual solo conduce al desastre. Perdónenme los adeptos al espectáculo zafio a veces delirante y siempre envilecedor. Se que esto no va con ellos. Se bien que su lenguaje es otro y yo prefiero deliberadamente ignorarlo.

Soy consciente de que no es la moda, pero díganme si no merece la pena?

Jesús Penedo.

Publicado en ARTÍCULOS DE OPINIÓN | Comentarios desactivados en EL ENVILECIMIENTO DE LA DEMOCRACIA Y EL REPUBLICANISMO.