¿Qvo Vadis Europa?- Jesus Penedo Pallas

contr¿QVO VADIS EUROPA?  

Si Robert Schumann y Jean Monet regresasen y viesen el estado actual de este recién nacido llamado Europa, sentirían una enorme desazón. Ellos, firmemente determinados a perseguir el sueño de la paz, tan frágil y tan tormentosamente agitado, a lo largo de la historia del continente, acariciaban un sueño instrumental, cual era el de la unión política paulatina, precedida de una unión económica

Los años 80, fueron años de ilusión, de “crecimiento” de una Europa política ciertamente imperfecta, pero en la que se vislumbraba todavía en el horizonte,  el sueño de los padres fundadores, por mas que el horizonte resultara lejano.

La Europa en construcción, sobre pactos entre la socialdemocracia, la democracia cristiana, todavía al inicio de la década de los 90, nos interesaba por el contenido de los debates, por mas que iniciasen ya esa tendencia que se transmutó en cambio vertiginoso.

Europa, la Europa de los precursores, era una idea nueva, genuinamente y radicalmente política, que por un instante efímero nos mostró el hermoso espejo del humanismo aunque esa imagen solo pudiese reflejarse en blanco y negro, porque las sombras del egoísmo nacionalista, nunca se desvanecieron del todo.

Aquella Europa imperfecta, pero todavía con indudables sugerencias oníricas, comenzaba a emocionarnos escuchando los versos de Schiller, sumergidos en los acordes de la novena sinfonía de Beethoven. El sueño de una Europa humanista, alimentando la esperanza de un mundo más justo, era sin duda un buen alimento para espíritus inquietos y para personas de bien.

Pero el sueño se frustró. Aquel mundo bipolar, en el que el “mal” del Este o del Oeste según criterios, aderezado con una historia trágica de dos guerras tremendas; constituía el alimento idóneo para una síntesis a medio camino entre el humanismo y el pragmatismo. Pero la ruptura abrupta de aquel statu quo; dejó sin alimento la síntesis. El aparente triunfo “avasallador” de uno de los polos; dinamitó violentamente cualquier intento de síntesis.

Alemania ya no necesita guerras para dominar al resto de Europa; la domina con deudas. La Unión Europea ya no necesita una política común, más allá de los intereses de las grandes corporaciones. Ya tiene el euro y la política se dicta en función de la estabilidad del euro, convertido en un objetivo en si mismo.

Chipre, Grecia y el resto de los PIGS del sur, apenas tienen margen para el autogobierno, más allá de someterse a los dictados de Frankfurt. La socialdemocracia fue debidamente sometida y humillada-con la aquiescencia y la colaboración de conspicuos socialdemócratas-y ya solo el liberalismo económico, parece constituirse en el único horizonte posible, con unos Estados atados de pies y manos y en algunos casos ahogados también por el peso de una deuda convenientemente generada con burbujas especulativas de origen bien determinado.

¿Quién se sorprenderá del euroescepticismo creciente, del nacimiento de propuestas rupturistas en el ámbito de los estados, o del crecimiento preocupante de los históricamente peligrosos populismos?

¿Alguien se sorprenderá si Grecia sometida a la presión de las horcas caudinas de los acreedores, (también europeos) busque aliados indeseables mas allá de la UE, que por otro lado están al acecho de cualquier oportunidad para mitigar sanciones por el conflicto de Ucrania?

Los ciudadanos europeos de bien, los humanistas necesitan del sueño europeo y Europa también necesita de un sueño si quiere ser.

Pero tal vez Europa, como el resto del mundo, ya no está tan poblada de soñadores, como de vulgares mercaderes, paulatinamente transmutados en especuladores y sin más horizonte que el de acumular mucho en muy poco tiempo. Así la tendencia a mercantilizar (para especular) de los bienes más básicos del ser humano; están llevando a la destrucción de los más importantes logros de la Europa humanista. Destrucción perfectamente programada, en una voladura, que en España está en fase avanzada. La educación, la sanidad, las pensiones, el medio ambiente, el agua o un sistema fiscal mínimamente eficiente, justo y equitativo; son manifestaciones que van acompañadas de una libertad de prensa cada vez más raquítica, un sistema judicial en descrédito, una clase política desprestigiada y una ciudadanía harta de tanta mediocridad y desidia.

El rechazo del distinto, la confusión de lo político y lo religioso, el cinismo rampante y la hipocresía delictiva, convenientemente infundidos a través del martilleo de unos medios de comunicación perfectamente orquestados, dejan poco margen para la ilusión.

Aun así, este modesto escribidor, quiere reivindicar la vuelta a los sueños. Una colectividad sin sueños, es una colectividad abocada a la muerte cerebral. ¡Soñemos con que un mundo diferente y más justo es posible! ¡Salvemos Europa!

Acerca de Contraposición

Un Foro de Estudios Políticos (FEP) que aspira a centrar el debate sobre los diversos temas que afectan a la sociedad desde la transversalidad, la tolerancia, la libertad de expresión y opinión. Desvinculado de corrientes políticas o ideologías organizadas, pero abierto a todas en general, desde su vocación de Librepensamiento, solo fija como límite de expresión, el respeto a las personas y a la convivencia democrática. El FEP se siente vinculado a los valores republicanos, laicos y civilistas como base de una sociedad de librepensadores sólidamente enraizada en los principios de Libertad, Igualdad, Fraternidad.
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