Disquisiciones sobre ¿un gran debate? … Germán Castro

Máis euPalabra de Director

Disquisiciones sobre ¿un gran debate? …

Atresmedia lo vendió hasta la saciedad, hasta el aburrimiento, diría yo, como el gran “invento” pero, a mi modo de ver, no ha pasado de ser un debate normal en cuanto a la oratoria, eso sí, de nuevo formato, menos encorsetado que lo visto hasta ahora, con más candidatos defendiendo sus respectivos programas, marcando diferencias e incluso algunas coincidencias parciales, pero carente de la espectacularidad que se quiso transmitir en la publicidad previa del acontecimiento. Sobraban adjetivos “el gran debate”, el “histórico debate”, “Ya nada será igual en adelante”…Tan malo es pecar por defecto como por exceso.

Desde luego, con más tablas y dominio de la escena de Pablo Iglesias, que desplegó su ironía al enviar un saludo a Rajoy “que nos estará viendo” y que tuvo la habilidad de dar algunas bazas a ganar a los contrincantes Sánchez y Rivera. Nerviosillo el candidato socialista, abusando tal vez de la sonrisa de autocomplacencia y desaprobación del discurso del contrario, un tanto bloqueado e inquieto Albert Rivera que no pareció encontrar su plano natural, exhibido en otras ocasiones, y poco lucida Soraya Sáenz de Santamaría, aunque he de reconocer que es de lo mejor que tiene a la vista el PP y ha de reconocerse que en teoría era la que tenía un pronóstico más complicado, precisamente por el papel de “sparring” al actuar como Gobierno. Cuando se abordó el tema de la corrupción quedó probado.

Por descontado, lamento la ausencia de Alberto Garzón que podría aportar matices interesantes en el fuego dialéctico protagonizado por Iglesias y Sánchez. No sé hasta qué punto el “gran debate” pudo haber despertado al montón de indecisos, tengo mis dudas. Algo fundamental como los pactos de investidura y gobierno, aunque era de esperar, han quedado como conejo celosamente guardado en la chistera. Por lo demás, en cada uno de los bloques de asuntos debatidos, las formaciones no han dicho nada que no se supiera, ninguno de ellos ha jugado con la baza sorpresa y ya lo que quedaba por ver entra más en el campo del anecdotario,  la gestualidad, la proximidad del lenguaje y otros aspectos que tienen su valor frente al electorado en su condición de espectador pero al que no le resuelven sus dudas trascendentales.

Los presentadores, bien. Vicente Vallés me gustó, más aplomado que Ana Pastor, que estuvo en su línea habitual de poner contra las cuerdas a los políticos, aunque supongo que esto del bueno y la mala o el blando y la dura formaba parte del guión. La sala del tiempo me pareció un artificio y toda la parafernalia previa de la cadena televisiva, una pasada, una exageración.

Acerca de Contraposición

Un Foro de Estudios Políticos (FEP) que aspira a centrar el debate sobre los diversos temas que afectan a la sociedad desde la transversalidad, la tolerancia, la libertad de expresión y opinión. Desvinculado de corrientes políticas o ideologías organizadas, pero abierto a todas en general, desde su vocación de Librepensamiento, solo fija como límite de expresión, el respeto a las personas y a la convivencia democrática. El FEP se siente vinculado a los valores republicanos, laicos y civilistas como base de una sociedad de librepensadores sólidamente enraizada en los principios de Libertad, Igualdad, Fraternidad.
Esta entrada fue publicada en AUTORES, Germán Castro. Guarda el enlace permanente.