Razones contradictorias – Jesús Penedo Pallas

contrRAZONES CONTRADICTORIAS

La realidad es clara y meridiana. Hemos abandonado la zona de confort y “tranquilidad” de las mayorías absolutas y hemos entrado de lleno en la incertidumbre de las tácticas, negociaciones, ambiciones no confesadas-algunas inconfesables-en definitiva en un espacio emocionante, pero no tanto.

En primer lugar, hay motivos para el alborozo. El presidente del gobierno en funciones ha dimitido sin dimitir y ha conseguido su objetivo, cual es el de poner al jefe del segundo partido en número de votos a trabajar para formar gobierno. El alborozo vendría de que hay en ello dos detalles  importantes; el reconocimiento expreso de la incapacidad propia para alcanzar acuerdos absolutamente con nadie, lo que evidencia a todas luces una muy seria discapacidad y en segundo lugar, la soberbia convicción (del interfecto) de que el segundo partido será también incapaz, lo que consagraría al primero como el único incapaz recomendable para seguir ostentando la presidencia del gobierno. Sería de esperar que unos votantes racionales castigasen la grisácea y somnolienta actitud de quién irresponsablemente abdica des sus deberes, creyendo que el derecho divino le otorgaría carta de naturaleza para perpetuarse, fuese cual fuese el resultado de sucesivas votaciones. En realidad, seguiría en su perenne actitud de sentarse cómodamente a inhalar su puro, a la espera de que todo se “arregle” con el paso del tiempo.

Si el azar quisiese que el encargado de formar gobierno, pusiese con acierto la agenda del país por encima de los intereses personales o de partido; lograse hacer  entrar en razón al resto de los grupos y pudiese articularse un gobierno con un horizonte claro en consonancia con la excepcionalidad en que vive el país, el alborozo podría ser completo.

Pero hay también alguna razón para la preocupación. La realidad es que el partido minoritario con mayor número de votos, está de momento enrocado en su numantina defensa frente a una corrupción rampante de la que dicen que no va con ellos y representan una parte importante de españoles, con los que habrá que contar, para reconducir las cosas.

Es cierto que la relación con los movimientos nacionalistas es siempre compleja, pero es preciso articular procesos de diálogo y espacios de entendimiento, para reconducir el actual estado de cosas, que indudablemente es preciso abordar. Ese movimiento transversal que pretende negar el pan, la sal y la palabra a los nacionalistas, es preocupante por lo que tiene de negación bisoña de una realidad cruda, que es preciso reconocer, para poder enfrentar.

La otra razón para la preocupación, es la actitud de los emergentes. Si algo pone en evidencia la situación, es la necesidad no solo de una regeneración de la actividad política, para dignificarla y ponerla al servicio de los ciudadanos, sinó también de encontrar fórmulas de colaboración y de transacción entre las izquierdas y derechas en términos tradicionales, para superar bloqueos y acometer reformas institucionales que garanticen la viabilidad del país.

La negativa al diálogo con el PP, es bastante razonable, por cuanto sus cuatro años de soberbia, desprecio y sectarismo, han generado desafección y rechado unánime de los perjudicados; si en el PP no se producen un cambio de posiciones, el diálogo es imposible. Pero las negativas rotundas a entenderse entre Podemos y Cs y sus posiciones excluyentes de espacios de diálogo,  no pueden augurar nada bueno. ¿No estaban ellos de acuerdo en la necesidad de regenerar la política? ¿No son ellos conscientes de que solo es posible hacer reformas institucionales y legales de calado, si se fundamentan en procesos de diálogo ámplios y en la búsqueda de espacios de acuerdo?

Para poder regenerar, es preciso dialogar, debatir, confrontar y acordar medidas, trasladarlas a propuestas legislativas y de gobierno y fianalmente aprobarlas con las mayorías suficientes en sede parlamentaria y en este proceso, es preciso lograr el concurso de las derechas, las izquierdas y los nacionalismos; por muy diabólicas que nos parezcan sus posiciones. ¿Cómo puede hacerse esto si nos enredamos en vetos, en líneas rojas, en incompatibilidades o en maximalismos sectarios?

Es necesario un cambio, es precisa la regeneración de la democracia, pero eso solo se hace, conformando espacios de acuerdo suficientes para gobernar y legislar.

Lo demás serán disfraces, posturas o proclamas mas o menos electoraleras, pero que no guardan relación con las necesidades de la ciudadanía.

Como diría el insigne Miguel Angel, ¡Veremos!

Acerca de Contraposición

Un Foro de Estudios Políticos (FEP) que aspira a centrar el debate sobre los diversos temas que afectan a la sociedad desde la transversalidad, la tolerancia, la libertad de expresión y opinión. Desvinculado de corrientes políticas o ideologías organizadas, pero abierto a todas en general, desde su vocación de Librepensamiento, solo fija como límite de expresión, el respeto a las personas y a la convivencia democrática. El FEP se siente vinculado a los valores republicanos, laicos y civilistas como base de una sociedad de librepensadores sólidamente enraizada en los principios de Libertad, Igualdad, Fraternidad.
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