La hora de los zapadores – Jesús Penedo Pallas

contrLA HORA DE LOS ZAPADORES 

Jesús Penedo Pallas

Van ya cinco años de voladuras regulares y en los últimos dos, a la dinamita del ejército regular, se suman irreductibles los de la brigada anticasta que disparan a diestro y siniestro sin contemplaciones, hasta el extremo de sufrir en las propias filas los efectos perversos de tanto explosivo.

Las apariencias son,  de que además de no quedar en pié un solo vado que permita la comunicación entre ambas orillas, los escasos que pudieran resultar transitables, están ampliamente minados por las brigadas revolucionarias, de modo que el intento de acercamiento, puede resultar una trampa mortal.

La destrucción es de tal magnitud, que se antoja que todo intento de reconstrucción, estaría condenado al fracaso. Unos lo achacan a la estructura putrefacta, que hace imposible sustentar sobre ella basamento alguno. Otros responsabilizan al peonaje, en claro intento de dejar a la ingeniería al margen de cualquier culpa y todos culpan “al otro”, inconscientes de que el futuro solo es posible construirlo en común.

En esta perenne búsqueda de culpables, olvidando que lo urgente es procurar soluciones, asistimos al manido barullo de negarse mutuamente el pan y la sal, para desembocar en un nuevo sainete electoral que nos salve con una soñada mayoría absoluta; unos ansiando el poder absoluto que aquella comporta y otros ignorantes estultos de que en aquel sueño, se acaba la democracia parlamentaria y se muere el mismísimo Montesquieu.

El largo período de demolición, ha pervertido el sistema y a pervertido también las mentes de los aspirantes a padres de la Patria. Lineas rojas de geometría imposible, negaciones y afirmaciones incompatibles entre si, cinismos que rayan lo sublime, constituyen esta compleja amalgama que amenaza mudar en lodazal sin salida posible.

Es preciso un cambio de estrategia. Es hora de retirar dinamiteros, artilleros y pirómanos varios de cualquiera de las banderías y hacer una apuesta decidida por las brigadas de zapadores. Es preciso aligerar el terreno de trampas y minas, es preciso despejar las rutas de futuro; pero sobre todo es absolutamente imprescindible tender puentes que permitan la comunicación y el intercambio entre las dos orillas, o de lo contrario la perversión del sistema puede sorprendentemente convertirse en la mejor coartada para perpetuarlo.

Nunca me han gustado las guerras ni me ha emocionado el militarismo, pero reconozco que el recurso a la enseñanzas de Sun Tzu, pueden resultar de utilidad.

Y hablando de estrategia, no estaría nada de mas, que nuestros próceres o aspirantes a serlo, recordaran que la actual composición del parlamento, resulta absolutamente ideal, para buscar la transversalidad en el control riguroso y sistemático del gobierno, para recordar que el Parlamento puede tener iniciativa legislativa al margen del gobierno y que los vetos como tales si no van acompañados de condicionantes, se convierten estrategias del absurdo.

No quiero perder la esperanza, aunque los datos empíricos no invitan al optimismo.

Acerca de Contraposición

Un Foro de Estudios Políticos (FEP) que aspira a centrar el debate sobre los diversos temas que afectan a la sociedad desde la transversalidad, la tolerancia, la libertad de expresión y opinión. Desvinculado de corrientes políticas o ideologías organizadas, pero abierto a todas en general, desde su vocación de Librepensamiento, solo fija como límite de expresión, el respeto a las personas y a la convivencia democrática. El FEP se siente vinculado a los valores republicanos, laicos y civilistas como base de una sociedad de librepensadores sólidamente enraizada en los principios de Libertad, Igualdad, Fraternidad.
Esta entrada fue publicada en AUTORES, Jesús Penedo Pallas. Guarda el enlace permanente.