CUATRO GATOS… Y UNO MÁS.-María Purificación Nogueira Domínguez.

Era el mes de Abril… y la política se acicalaba de sonrisas,  abrazos y apretones de manos. Tocaba seducir, convencer, ilusionar y capturar al votante… para alcanzar la mejor impresión inicial. Y, también, mentir, descalificar, gritar y amenazar al “enemigo” político… para alcanzar el mejor resultado final.

Los que escuchaban con desconfianza, los que asistían atónitos a aquellos eventos de multitudinarias falacias, de promesas que no se cumplirían… lo temían y lo sabían, se preguntaban si no había una garantía que les protegiese de algo que era evidente que iba a fallar. Porque no se votaba a lo mejor, se votaba a la desinformación, a la intoxicación de los medios informativos… y a la precaria y mala formación de los que decidían “libremente”. No, no era nada fácil elegir.

Los que escuchaban con ánimo de informarse, para tomar “partido”, tenían dudas de si lo que iban a escoger era lo mejor. Y se preguntaban si un Goebbels español, aspirante a Ministro de Información, no había requisado la radio, la televisión y la prensa, para difundir noticias falsas sobre otros cándidos candidatos… mentir, abducir… y arrastrarlos a lo peor. No, no era nada fácil elegir.

Los que escuchaban a su fanatismo lo tenían muy sencillo, porque no les inquietaba el programa ni los políticos, solo les importaba el amor a sus benditas y veneradas siglas. Eran Los Mediocres,  oscuros e involucionistas, que siempre abrazaban a El Dictador. Los  que no tenían ningún interés en escuchar y en que mejorase la situación precaria del pueblo, se terminase con la desigualdad y la injusticia, y solo miraban las urnas de sus glúteos, también lo tenían sencillo. Eran Los Egonomistas, insolidarios y desalmados materialistas, que siempre se sentaban a la derecha de El Poder. Los que escuchaban mal por no tener educado el oído, y sí demasiada cultivada la desidia y la sumisión, lo tenían más simple que nadie. Eran Los Analfabetos sociales, los “ todos son iguales”, los “ qué más da”, esos daban sus serviles manos al que más y mejor sonreía. Pero para los que querían lo mejor de lo mejor para todos, los que querían una política democrática, justa, decente, igualitaria, educada y sana, esos… Esos no lo tenían nada fácil, no.

  • Eiffel:  O sea… que estás en un sin vivir entre el sobre y la urna, que no eres ni estás…

  • María:  No, mi querido gato, mi pequeño bolchevique. Yo lo tengo muy claro. Me pido el mejor programa, las garantías sociales, el bienestar general, la  educación, la sanidad, la economía y el desarrollo social igualitario. Yo no idolatro a ninguna sigla ni a ningún color. No tengo desarrollado el instinto del fanatismo, pero tengo un gran interés democrático, republicano, libre y global. Otra cosita, es que mi política no sea respetada por los políticos que la tienen que poner en práctica. Porque no siempre… las buenas políticas están en manos de buenos políticos. Y lo que tengo más claro es que jamás, nunca y por los siglos de los siglos, alzaré una bandera de oscuro y frío totalitarismo (léase fascismo, nazismo, franquismo… y todos los otros ismos, que, en mi racional política opinión, son muy prescindibles, mucho ¡eh! ).

  • Eiffel: En mi opinión gatuna ( visto lo visto, mucho más lógica que la humana), querida amiga, deberías dejar de Hamletear por las esquinas, y empezar a pensar en lo más importante de todo, en lo imprescindible. Así que deja de maltratar a tus meninges, porque nosotros los gatos lo tenemos mucho más complicado. Tenemos siete vidas… y solo dos opciones: un amigo humano que te cuida y quiere, o mucha calle y callejón para mal maullar, ser agredido por un automóvil, o por un humano desaprensivo. Así que, querida  llorona, piensa… piensa: lo peor de lo peor que puede pasar en  este vuestro  eleccionario mes de Abril… es que una dictadura se esconda bajo las urnas y… NO VOLVÁIS A TENER DERECHO A VOTAR.

  • María: ¡Ay, Eiffel, anda … vete al cajón de la arena, ya!

  • Eiffel: ¡ Ay, María, casi mejor que me acompañes… lo vas a necesitar!

  • María: ¿Te he dicho que te quiero, Eiffel?

Eiffel: Lo sé, lo sé. Yo a ti más. Venga, vamos a votar, que no sean cuatro gatos los que caminen hacia las urnas… con racionalidad.

 

Copyright- María Purificación Nogueira Domínguez.

Acerca de Contraposición

Un Foro de Estudios Políticos (FEP) que aspira a centrar el debate sobre los diversos temas que afectan a la sociedad desde la transversalidad, la tolerancia, la libertad de expresión y opinión. Desvinculado de corrientes políticas o ideologías organizadas, pero abierto a todas en general, desde su vocación de Librepensamiento, solo fija como límite de expresión, el respeto a las personas y a la convivencia democrática. El FEP se siente vinculado a los valores republicanos, laicos y civilistas como base de una sociedad de librepensadores sólidamente enraizada en los principios de Libertad, Igualdad, Fraternidad.
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