LA VOLUNTAD FEDERAL O “ESO” DE LO QUE NADIE HABLA.-José I. Aymerich Muñoz*

La primera parte de estas reflexiones vinieron a cuento de unas declaraciones del candidato Pedro Sánchez al diario Público. Ahora el Presidente Pedro Sánchez se encuentra con que se le reprocha que no negocia, con las Comunidades Autónomas,  las medidas que toma.

Dejando aparte lo cierto de esta crítica, lo que si es verdad es que no existe un marco institucionalizado y permanente de negociación. Y si esto es importante en sí mismo, lo es mucho más, aunque sea «invisible», la cultura de lealtad federal que esos marcos generan. Puede que sea una lealtad interesada, pero lealtad al fin. Se dirá, y es verdad, que está la Conferencia de Presidentes, pero ni está institucionalizada, de ahí que muchas veces sea simplemente informativa o todo lo más consultiva, ni es permanente.

Es curioso que parte de los que se oponen a la existencia de un marco de ese tipo, y apuestan por la bilateralidad de relaciones, se quejen amargamente de falta de negociación en estos momentos. Y utilicen la Cámara Baja como un pseudo-Cámara  Territorial a través de los partidos nacionalistas, pervirtiendo su naturaleza. Al final ni tenemos una auténtica Cámara Territorial ni una auténtica Cámara Popular.

No se percatan los adversarios, bilateralistas, de esa Cámara Territorial de que las 17 Comunidades hacen mucha más fuerza que una sola, por rica y poderosa que se crea. En este sentido son como los Brexiters, este «parecido razonable» fue analizado en «Las lecciones de Brexit» «¿El Brexit campo de pruebas?» publicados en este blog. Además de que cualquier concesión que arranque, por justa que sea, será vista como un insufrible privilegio por las demás.

Bien es verdad que Estados Federales con solera están teniendo problemas, a pesar de tener estos marcos. En Estados Unidos el Presidente Trump no solo dimitió de su obligación, si no que se dedica a meter palos en la rueda a quienes, desde los Estados, intentan hacer su trabajo. Me refiero al de los propios Gobernadores y al del Presidente. Es chocante, y sea dicho al margen de la cuestión, que hay quien dice que en Estados Unidos no hay diecisiete Presidentes de Comunidades Autónomas, haciendo ver el «tremendo despilfarro», a lo que es fácil responder que en realidad hay cincuenta Gobernadores, otras tantas Legislaturas y Tribunales Supremos de los Estados. Yendo a la cuestión, por suerte para una parte de los estadounidenses, la mayor parte de las competencias, que permiten salir adelante en esta lucha contra la expansión del virus COVID-19, son de los Estados.

Alemania, por su parte, está teniendo un resultado provisional bueno en la situación que atravesamos. Pero el Gobierno Federal está teniendo problemas ante las prisas de determinados Länder por levantar las restricciones. La ventaja de Alemania es que tiene un marco institucional y una cultura de negociación. No exentos de problemas claro, los alemanes son seres humanos.

Daría para otro artículo la reflexión de las ventajas y los inconvenientes que, la mayor o menor cercanía de la Administración a los ciudadanos, están aflorando en esta situación.

El Presidente Pedro Sánchez no dimitió de su responsabilidad como el Presidente Trump, pero no tiene los mecanismos ni la cultura federales de la Canciller Angela Merkel. No es momento de reflexión política sosegada, si no de salir de ésta.

Pero es deseable que todos reflexionen cuando se trate de planificar la «nueva normalidad». Y que parte de esa «nueva normalidad» sea un Senado parecido al Bundesrat alemán, plantilla sobre la que se va construyendo el Consejo Europeo (¿Eurorat?). Ya hay senadores elegidos por los Parlamentos autonómicos, y es un primer paso, pero, lejos de defender las decisiones de los Parlamentos que los eligen, se integran en grupos ideológicos por lo que no se resuelve nada. La solución sería que la elección fuese íntegramente realizada por los Parlamentos autonómicos y que los senadores de cada autonomía defendiesen, y votasen por, lo acordado en ese nivel. La negociación multilateral de todas ellas, y a la vez con el Gobierno Central, daría lugar a la «voluntad federal»

E pluribus unum, es el lema de la República Federal de Estados Unidos.

*José I. Aymerich Muñoz. Licenciado en CC. Económicas (USC) y Máster (titulo original Licenciado)  en Derecho (UNED). Jubilado de NCG, Abogado ya no ejerciente y librepensador mientras el cerebro aguante.

Acerca de Contraposición

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