Percibimos todos que una de las características de la situación económica actual es el fomento de la desigualdad. Y hemos aprendido un nombre Thomas Piketty, el de un economista francés que ha publicado un libro de 685 páginas con el provocador título El Capital en el siglo XXI. Aunque no hay aún versión en castellano, se encuentra mucha información sobre su contenido y las reacciones que ha provocado.
Pero tal vez mucho más efectivos, en esta época en la que el ciberespacio es una realidad mediática, son dos pequeños videos muy citados. Uno de ellos es un impresionante informe sobre la desigualdad en USA («el 1% posee el 40% de toda la riqueza de la nación») y el otro un anuncio de Oxfam Intermón explicando el desigual tratamiento fiscal en nuestro país («Hacienda NO somos tod@s. España es hoy el segundo país más desigual de Europa. Las conquistas sociales que tanto costaron alcanzar están en peligro»). Claro que reclamar igualdad es absolutamente revolucionario, aunque algo antiguo pues nos remonta a la Revolución Francesa. Pero ahora prefieren etiquetarlo de friki, palabra que todavía no está en el DRAE, y que, empleada por personas de cierta edad, revelan con ese estereotipo que asignan a los jóvenes, que ellos ya no logran entenderlos. Seguir leyendo





