Utilidad de la ignorancia- José María Barja Pérez

c0b75-josc3a9mc2aabarjaEn un momento convulso, para poder explicar algunas cosas que están ocurriendo nada como emplear un título apropiado La utilidad de lo inútil. Cuando se suceden las torpezas gubernamentales en temas sensibles (sanidad, orden público, derechos fundamentales, incluido el de información) relucen con especial intensidad algunas barbaridades relativas a la educación. Es casi increíble que en la propuesta de contenidos de Filosofía para 4º de E.S.O. se incluya textualmente (Bloque 5. Cultura y sociedad, 45.) «Conocer el modo de preguntar radical y mayéutico de la metafísica para diseñar una idea empresarial y/o un plan de empresa utilizando habilidades metafísicas y gnoseológicas para conocer y comprender la empresa como un todo, facilitando los procesos de cuestionamiento y definición clara de las preguntas radicales y las respuestas a las mismas, como ¿qué somos?, ¿qué hacemos?, ¿por qué?, ¿para qué sirve esta empresa?, ¿cuál es nuestra misión?, ¿cuál es su sentido, su razón de ser?». Como escribía José Luis Pardo, catedrático de dicha materia en la Universidad Complutense,  algo imposible de plantear «de no haber perdido por completo y en un solo acto, el sentido común y el sentido del ridículo»

Pero, gracias a avisos como ese, podemos acceder a otras perlas propuestas para otras disciplinas por el MECD, acrónimo del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, cuyo titular es el peor valorado de la democracia. Así el temario de Matemáticas en Primaria comienza su «Bloque 2. Números» planteando que los niños estudien «tipos de números (romanos, naturales, enteros, fracciones y decimales hasta las centésimas)». Y, para que no quede duda alguna de su utilidad, proponen que se apliquen «a la comprensión de dataciones», que hay unas cuantas de la época del “general superlativo”.

Claro que tales disparates, y muchas otras orientaciones, llevan implícita una poco disimulada carga ideológica. En frase de un cineasta francés «si se enseñase el espíritu de libertad de las matemáticas, todos los alumnos se convertirían en  rebeldes». Por eso es mejor mantener una capa de ignorancia que ayude a mantenerse a un gobierno, que sólo tiene mayoría absoluta y que tal vez logre la desobediencia civil de una ciudadanía harta.

Datos:

  • Con el título Saberes inútiles, ignorancia útil (La Opinión 13/enero/2014), se refiere Ánxel Vence al reciente ensayo de Nuccio Ordine La utilidad de lo inútil (2013, Acantilado Editorial, Bolsillo 36) que «ya en su título es una declaración de guerra a la ignorancia», opinando que «la autoridad ha optado por “la barbarie de lo útil” en la creencia de que no es bueno para sus intereses que la gente aprenda a pensar por su cuenta»
  • Bajo el impresionante rótulo Proyecto de real decreto por el que se establece el currículo básico de la Educación Primaria, de la Educación Secundaria Obligatoria y del Bachillerato aparecen las propuestas del MECD que, aunque ha finalizado el plazo de información pública el pasado 3/enero, se compromete a estudiar «todas las aportaciones que se reciban mientras dure la tramitación del proyecto de real decreto.»
  • La notación romana de los números no fue precisamente un logro importante sino más bien un causante de retraso científico. Sólo cuando a partir del siglo XII se difundió en Occidente la notación india para la aritmética posicional (lo que acabó llamándose guarismos y las técnicas de manipulación escritas) comienza el verdadero uso de los números. Y sin llegar a las 2.000 páginas del libro de George Ifrah, Historia universal de las cifras, algo más interesante que esa notación podría exponerse. Por ejemplo la explicación del porqué usamos una x para representar la incógnita de un problema, que es un tema transversal de matemáticas y lingüística del árabe, griego y latín, con historia del mundo por medio.
  • Más interesante aún es saber que se dice duodécima, no doceava edición; aunque incluso el DRAE ha esperado a la 23ª edición para enmendar las definiciones, perdura una acepción común: doceavo, va  (de doce y avo) se dice de cada una de las doce partes iguales en que se divide un todo; duodécimo, ma (del latín duodecĭmus) que sigue inmediatamente en orden al o a lo undécimo; se dice de cada una de las doce partes iguales en que se divide un todo. Una vez más el latín dá la diferencia, pero tal materia ya había sido denostada por el ministro José Solís Ruiz. Ello pese a ser egabrense, gentilicio de los naturales de Cabra, Córdoba, gracias a que su nombre latino era Egabro, aunque los árabes la llamaron Qabra y fonéticamente parece referirse al ganado cabrío.
  • En un delicioso artículo, La matemática en aforismos (El País Babelia 11/enero/2014, el profesor Jorge Wagensberg resume en 19 aforismos qué es la matemática, detallando como van surgiendo los números. Es especialmente significativo que un físico, que imparte docencia de Teoría de Procesos Irreversibles en la Universidad de Barcelona, diga «La física parece matemática en colores, pero la matemática es más grande que la física en blanco y negro».
  • El cartel de la película de Olivier Peyon Comment j´ai détesté les maths incluye una frase del matemático Gert-Martin Grenel: «Ne croyez aucune autorité, vérifiez par vous-même. Réfléchissez, pensez, développez vos propes idées. N’arrêtez jamais.» (No creas a ninguna autoridad, verifícalo tu mismo. Reflexionad, pensad, desarrollad vuestras propias ideas. No paréis nunca). En la entrevista a Peyon publicada en Sciences et Avenir (diciembre  2013) con el título Les maths, c´est la liberté (Las mates son la libertad) insiste en que «La matemática es la libertad de pensar, de dudar. En matemáticas, lo que ha sido demostrado se mantendrá cierto por siempre. Es una libertad profunda.» Un buen contraste con la Física, donde la Ley de Ohm no siempre es válida, pues algunos materiales de interés en ingeniería eléctrica son “no-óhmicos” aún en campos débiles.
  • George Orwell, en un ensayo sobre Charles Dickens, escribió «Si uno odia la violencia y no cree en la política, el único remedio que le queda es la educación. Es posible que la sociedad ya no tenga remedio, pero siempre queda la esperanza para el individuo mientras se pueda influir en él cuando todavía es bastante joven» [Guillermo Altares George Orwell, el beneficio de la duda El País Babelia 11/enero/2014]
  • Ya en el siglo V a. C. decía Confucio: «Aprender sin pensar es inútil. Pensar sin aprender, peligroso.» (Analectos II, cap 15). Y alumnos de cuarto de ESO, tras más de dos horas y 51 páginas de examen del test PISA, comentaban: «No es como un examen típico de la escuela. No te puedes preparar nada porque nunca sabes que te va salir. Aquí no te preguntan ni fórmulas ni definiciones, tienes que razonar.»
  • Escribía Javier Marías este pasado domingo 12/enero: «Lo cierto es que nuestro actual Gobierno del PP y de Rajoy, en sólo dos años, ha hecho trizas el contrato social.[…] Hemos llegado a un punto en el que la “desobediencia civil” […] está justificada. Si este Gobierno ha roto el contrato social, y la baraja, los ciudadanos no tenemos por qué respetarlo, ni que intentar seguir jugando.»
  • En recopilaciones de portadas de la revista Hermano Lobo aparecen viñetas con total vigencia, como la de Ramón (nº 192, 10/enero/1976) en la que un personaje con barba pregunta «¿Que dice?» y otro con boina le contesta «Nada, está prometiendo». O la de Summers (nº 98, 23/marzo/1974) en la que un orador, con el asesor soplándole al oído, pronuncia con solemnidad «¡ La promesa del día de  hoy es … ». Claro que también (nº 205, 10/abril/1976) un personaje de El Roto enuncia «Habrá que ir a la formación de un gobierno de sálvese quien pueda».

Acerca de Contraposición

Un Foro de Estudios Políticos (FEP) que aspira a centrar el debate sobre los diversos temas que afectan a la sociedad desde la transversalidad, la tolerancia, la libertad de expresión y opinión. Desvinculado de corrientes políticas o ideologías organizadas, pero abierto a todas en general, desde su vocación de Librepensamiento, solo fija como límite de expresión, el respeto a las personas y a la convivencia democrática. El FEP se siente vinculado a los valores republicanos, laicos y civilistas como base de una sociedad de librepensadores sólidamente enraizada en los principios de Libertad, Igualdad, Fraternidad.
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