La batalla de Rivington- Carlos Rico. Espacio literario

???????????????????????????????La batalla de Rivington Jorge Luis Borges

Unos cien héroes vagamente distintos de las fotografías que estarán desvaneciéndose en los prontuarios, unos cien héroes saturados de humo de tabaco y de alcohol, unos cien héroes de sombrero de paja con cinta de colores, unos cien héroes afectados quien más quien menos de enfermedades vergonzosas, de caries, de dolencias de las vías respiratorias o del riñón, unos cien héroes tan insignificantes o espléndidos  como los de Troya o Junín, libraron ese renegrido hecho de armas en la sombra de los arcos del Elevated.  La causa fue el tributo exigido por los pistoleros  de Kelly al empresario de una casa de juego, compadre de Monk Eastman.  Uno de los pistoleros fue muerto y el tiroteo consiguiente creció a batalla de incontados revólveres.  Desde el amparo de los altos pilares hombres de rasurado mentón tiraban silenciosos, y eran el centro de un despavorido horizonte de coches de alquiler cargados de impacientes refuerzos, con artillería Colt en los puños.  ¿Qué sintieron los protagonistas de esa batalla?  Primero (creo) la brutal convicción de que el estrépito insensato de cien revólveres los iba a aniquilar en seguida; segundo (creo) la no menos errónea seguridad de que si la descarga inicial no los derribó, eran invulnerables.  Lo cierto es que pelearon con fervor, parapetados por el hierro y la noche.  Dos veces intervino la policía y dos la rechazaron.  A la primer vislumbre del amanecer el combate murió, como si fuera obsceno o espectral.  Debajo de los grandes arcos de ingeniería quedaron siete heridos de gravedad, cuatro cadáveres y una paloma muerta.

Tomado de “El proveedor de iniquidades Monk Eastman” en el libro “Historia Universal de la Infamia”

Carlos

Acerca de Contraposición

Un Foro de Estudios Políticos (FEP) que aspira a centrar el debate sobre los diversos temas que afectan a la sociedad desde la transversalidad, la tolerancia, la libertad de expresión y opinión. Desvinculado de corrientes políticas o ideologías organizadas, pero abierto a todas en general, desde su vocación de Librepensamiento, solo fija como límite de expresión, el respeto a las personas y a la convivencia democrática. El FEP se siente vinculado a los valores republicanos, laicos y civilistas como base de una sociedad de librepensadores sólidamente enraizada en los principios de Libertad, Igualdad, Fraternidad.
Esta entrada fue publicada en Carlos Rico, ESPACIO LITERARIO. Guarda el enlace permanente.