Chao Rego: La Biblia es una historia, no una doctrina – Germán Castro

Máis euPalabra de Director

Chao Rego: La Biblia es una historia, no una doctrina

Xosé Chao Rego acaba de dejarnos a la edad de 83 años. Nacido en Vilalba, se licenció en Filosofía en Salamanca y continuó su formación teológica en Roma, donde se consagró sacerdote. Fue párroco en Ferrol (Santa Mariña) durante diecisiete años y ejerció la docencia en el Seminario Mayor de Mondoñedo. Tras secularizarse fue profesor en Vilalba hasta que se trasladó a Santiago, donde se incorporó como docente de gallego en el instituto Rosalía de Castro. Socio de honor de la Asociación de Escritores en Lengua Gallega, Chao Rego es autor de decenas de obras de ensayo y pensamiento teológico y sobre temas culturales y sociales en general, desde un enfoque cristiano progresista y galleguista.

Chao Rego es presentado como un destacado biblista contemporáneo que se ha esforzado en aportar elementos para una mejor comprensión, es decir, en acercar hasta a los más legos no sólo el texto sagrado, sino también el contexto cultural, político, social y religioso en el que el relato hebreo nació y se fue desarrollando. Chao parte de la premisa de que la Biblia no es una doctrina sino una historia que resulta interesante no solo para creyentes sino también para agnósticos y ateos, aunque recomienda que no hay que caer ni en el laicismo total ni en el pietismo absoluto.

El escritor y teólogo (tuvo la gentileza de elegirme para presentar en enero de 2002 una de sus obras, el “Relato hebraico: a Biblia contada dende a lareira”, de cuya intervención recupero algunos puntos de vista personales) introduce una hermenéutica en la que utiliza una metodología que sugiere aspectos comunes con el análisis marxista. Al leerlo tiene uno la sensación de que materialismo histórico y materialismo  dialéctico rondan la visión, por otro lado absolutamente desmitificadora, que nos traslada el autor.

Hay autores que sostienen que el materialismo histórico se puede entender sin lo dialéctico, aunque para otros parece imposible abarcar el segundo segregado del primero. También aseguran los entendidos que el materialismo histórico nos permite una visión realista de la sociedad y de la historia. Todo esto no debe resultar tan extraño si nos situamos en los paralelismos del cristianismo y del marxismo. No hay que olvidar que los destinatarios del mensaje de unos y de otros son los mismos, los oprimidos; en el caso de los textos bíblicos, estamos hablando de la liberación del pueblo hebreo de la esclavitud faraónica en Egipto, proceso en el que se nos muestra a Dios comprometido con la liberación. Desde luego, los teólogos  de la liberación no se complican demasiado con el problema que puede suscitar el credo, ya que, según estos, Jesús se deja reconocer en el pobre, en el marginado y en el oprimido. No se piden pruebas de la existencia de Dios, ni argumentos ontológicos.

El teólogo Kirk afirma que aplicando la dialéctica a la comprensión teológica descubrimos que el método de Marx es ahora la mejor manera para la comprensión contemporánea del texto bíblico. Es obvio que el marxismo ayudó como instrumento de análisis para ahondar en la realidad y como tal lo han adoptado varios teólogos de la liberación.

Hubo etapas en las que la Iglesia castigaba a quien osaba hacer una lectura crítica de la Biblia, no obstante, a partir de la Ilustración se multiplicaron los estudiosos que tratan los textos sagrados desde diferentes enfoques y ponen de manifiesto muchas contradicciones e incluso interpretaciones fantasiosas que en su momento arraigaron y fueron asumidas al pie de la letra por el pueblo creyente. Xosé Chao descubre estas pifias, que eran poco menos que dogmas de fe y, con su dominio del contexto, nos revela todas estas lagunas, ora semánticas, ora conceptuales.

De su etapa como cura de Santa Mariña (Ferrol), en donde ejerció durante diecisiete años, queda una huella indeleble. Chao Rego hizo causa con la explotación de los trabajadores y de la parte más débil de la sociedad. Luchó también por la defensa de las libertades, todavía en el período de la dictadura, lo que le costó haber sido sometido a juicio por el Tribunal de Orden Público franquista. Se enfrentó a las autoridades castrenses por la excesiva militarización de la festividad religiosa del Corpus y fue uno de los primeros curas que ofició la misa de cara a los fieles. Un parque público del citado barrio ferrolano lleva su nombre.

Acerca de Contraposición

Un Foro de Estudios Políticos (FEP) que aspira a centrar el debate sobre los diversos temas que afectan a la sociedad desde la transversalidad, la tolerancia, la libertad de expresión y opinión. Desvinculado de corrientes políticas o ideologías organizadas, pero abierto a todas en general, desde su vocación de Librepensamiento, solo fija como límite de expresión, el respeto a las personas y a la convivencia democrática. El FEP se siente vinculado a los valores republicanos, laicos y civilistas como base de una sociedad de librepensadores sólidamente enraizada en los principios de Libertad, Igualdad, Fraternidad.
Esta entrada fue publicada en AUTORES, Germán Castro. Guarda el enlace permanente.