DETRÁS DEL… BACKSTAGE.-María Purificación Nogueira Domínguez.

Amy… era hija de una cotizada modelo de alta costura y de un representante artístico. Desde su nacimiento… la alimentaron, vistieron y educaron para ser una estrella de la pasarela.

A los catorce años ya había sido portada de muchas revistas de moda… y del corazón, y había desfilado en diversas ciudades. Corría muy deprisa hacia el estrellato… impulsada por sus padres.

Amy… jamás comió un caramelo ni un pastel, nunca… ni en su niñez, ni en su adolescencia. Y nunca fue a una Pizzería, ni a un Burger. No sabía lo que era un plato sopero… ella siempre comía en plato de postre: verduras en ensalada, verduras asadas, verduras gratinadas, verduras cocidas… verduras con verduras… y cajas de vitaminas.

Amy… jamás fue a la Universidad, porque su madre prefería que asistiese a la Escuela de Modelos, y dejase de preocuparse por sus notas en el Colegio de Primaria y en el Instituto… Era más importante saber desfilar, colocar las manos adecuadamente en la cintura, e ir al gimnasio y a la sauna… mucho más importante que los libros de texto.

Amy… jamás hizo lo que quiso. Había nacido para ser una estrella de la Moda y el Glamour. Para ser la más alta, la más guapa, la más delgada… y lo había conseguido. Aquella noche iba a ponerse las alas… iba a desfilar de ángel, e iba a recorrer aquella pasarela como una Diosa de la Belleza y el Sex appeal.

Amy… escondida en el backstage… pensaba que su momento había llegado. Todas las horas de pasar frío posando para cientos de fotografías. Todo el cansancio que le producía el hambre que pasaba a diario. Toda la disciplina que marcaba todos sus calendarios… Todo… había merecido la pena.
Porque aunque ella se había sentido como un trozo de carne al que traen y llevan de un lugar a otro… un producto que daba dinero… al salir a la pasarela todo era maravilloso.

Amy… miró entre las cortinas del escenario aquella preciosa pasarela. Era un cielo del Olimpo en el que desfilaban diosas y ángeles en ropa interior adornada con piedras preciosas. Braguitas, sujetadores y alas de plumas cargadas de sensualidad y belleza, decoraban aquellos altos y escuálidos cuerpos.

Amy… salió con su pequeña tanga, su sujetador de encaje, y sus enormes alas de plumas a la espalda. Miró la sonrisa orgullosa de sus padres, y sintió los aplausos de la gente… pero se sentía fuera de aquel lugar. Su extrema delgadez, el trabajo sin descanso de los últimos tres meses… y el hambre que había pasado para no engordar ni un maldito gramo… le dieron un tirón de alas… y Amy se desdibujó de la pasarela.

Amy… no supo en qué momento, pero, se encontró en una habitación blanca en la que olía a medicamentos. Las paredes estaban decoradas con pequeñas puertas de aluminio que parecían pequeños hornos, y una enorme mesa en el centro de la habitación parecía ser el eje principal de todo aquello.

Después de unos minutos… entró en la habitación un hombre bajito y gordo vestido con una bata blanca. Pasó por su lado y no la miró… se puso unas enormes gafas transparentes y unos guantes de goma… y abrió una de las puertas de aluminio. De allí salió una enorme bandeja, también de aluminio, que contenía un cuerpo muy largo, tapado por una sábana blanca bajo la que asomaban unos pies descalzos… y en el dedo gordo de un pie tenía colgada una etiqueta: Ref: 90-60-90. Entonces el hombre de la bata levantó la sábana… y Amy pudo ver la cara que acompañaba a aquel largo cuerpo.

Amy echó las manos a la cabeza y luego se tapó los ojos, al tiempo que gritaba: “¡Dios mío… qué fea y pálida estoy! ¡ Y parece que he engordado…! ¡ Oh, Dios… y tengo las uñas sin pintar…! ¡Dios… Dios!”.

Pero… cuando se serenó… pensó:” Quizás en el Cielo tengan una pastelería y permitan a los Ángeles comer dulces…”

“El amor ( amor-exia) al cuerpo… puede ser muy… mortal”

 

Acerca de Contraposición

Un Foro de Estudios Políticos (FEP) que aspira a centrar el debate sobre los diversos temas que afectan a la sociedad desde la transversalidad, la tolerancia, la libertad de expresión y opinión. Desvinculado de corrientes políticas o ideologías organizadas, pero abierto a todas en general, desde su vocación de Librepensamiento, solo fija como límite de expresión, el respeto a las personas y a la convivencia democrática. El FEP se siente vinculado a los valores republicanos, laicos y civilistas como base de una sociedad de librepensadores sólidamente enraizada en los principios de Libertad, Igualdad, Fraternidad.
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