FEBRERO, EL MES MUDABLE.-José María Barja Pérez*

La especial característica de febrero, su duración variable y menor que la de cualquier otro mes, nos parece obvia por la costumbre. Pero cuando inquirimos el porqué ello ocurre así, y además tras el inicio de un año, cuando menos provoca­mos dudas en muchos interlocutores. Si explicamos que entre los antiguos roma­nos era tiempo de purificación (eso significa februa) al final del año, justo para dar paso a los preparativos guerreros (de ahí el mes de marzo, dedicado al dios Mar­te), empiezan las dudas de quienes nos escuchan. Cuando insistimos en que mayormente los meses estaban numerados, empiezan a reflexionar que septiem­bre algo tiene que ver con el siete, octubre con el ocho, noviembre con el nueve y diciembre con diez. Ello conduce a aprender que el orden mensual fue alterado e incluso que los meses correspondientes al cinco y al seis tienen la misma dura­ción porque recibieron nombres de mortales (de Julio Cesar, tras ser asesinado, y de Augusto, recién instalado como pontífice máximo). También es cosa de núme­ros, de la duración de la órbita terrestre sobrestimada en 365,25 días, que al mes de febrero le quedasen sólo 28 días y, cada cuatro años, uno más. Claro que saber porqué esos años especiales se llaman bisiestos y alguno de los líos que produje­ron los cambios de su sucesión (en los años múltiplos de cien), parece ser conoci­miento especializado. Si eso nos sucede con el calendario que mal llamamos “común”, no es de extrañar la sorpresa que nos provoca que en la actualidad la mayoría de los humanos emplean otros sistemas de cómputo de tiempo más complejos que el nuestro, aunque prácticamente todos compartamos el día sema­nal. Todo ello cosa de las matemáticas en la vida cotidiana.

          Datos:

  • El calendario romano anterior a la reforma de Julio Cesar era cuando menos caótico, incluso con un mes, Mercedonius, que aparecía o no dependiendo de quien mandaba (y si disponía de medios para los pagos que en ese período se realizaban).
  • El conocimiento adquirido en Egipto, personificado en Sosígenes, el asesor alejandrino sobre el calendario, le permitió a Cesar el establecimiento de un esquema de duración de meses muy racional, alternativamente 31/30 días, salvo el mes de febrero que tenia 29 días y cada cuatro años 30. Al fijar el inicio del año en enero (en lugar de marzo que antes se empleaba) produjo que los meses cuyo nombre provenía de un número, dejasen de estar en el puesto que indicaba su denominación. Pero 37 años más tarde se produjo la alteración de las duraciones de los meses de febrero y los que seguían a Quintilis (renombrado Iulius en honor a Cesar), más el cambio de nombre de Sextilis por Augustus, en pleno ejercicio de éste como pontĭfex, “magistra­do sacerdotal”, que fijaba las fiestas incluidas las tres divisiones del mes: kalendas, nonas e idus. «El primer día de cada mes se llamaba kalendas porque en tales días los pontífices procedían a anunciar públicamente (calare) en el Capitolio, en la Curia Calabra, si las Nonas del mes caen el quinto o el séptimo día.» [Varron De lingua latina, VI.4]
  • Los días de cada mes romano recibían como nombre la cuenta inclusiva de cuanto faltaba hasta la siguiente división. Así tras el primer día del mes, la calenda, venía dies IV ante nona (o dies VI ante nona en los meses de marzo, mayo, julio y octubre); transcurrida la nona, la cuenta retroactiva proseguía VIII idus, VII idus, …,  III idus, pridie idus, idus siendo éste el 13º día del mes, salvo en de marzo, mayo, julio y octubre que era el 15º; y tras ese día, que ha quedado unido al asesinato de Cesar (idus de marzo, año 44 a. C.), la cuenta se refería al inicio del próxi­mo mes, la calenda. Precisamente el día que se añadía cada cuatro años a los veintinueve del febrero juliano, se consideraba la repetición del 24º día de febrero y así se llamaba dies bis sex­tum ante kalendas Martii, lo cual nos dejó el término bisiesto, pero referido al año que tras la reforma de Augusto, tenga 29 días en febrero. El día suprimido en la duración de febrero fue añadido al mes Sextilis, renombrado Augustus que así pasó a tener el mismo número de días que Iulius. El que eso fuera un peloteo al emperador al mando se atribuye a los comentarios  del astrónomo del siglo XII, Johannes de Sacrobosco, aunque también se asigna al nefasto Tibe­rio la negativa a que otro mes llevase su nombre pues «no habría sitio para todos los sucesivos  »
  • Apenas hoy es conocido que el calendario egipcio que inspiró a Cesar, con 12 meses de 30 días completados con un período de 5/6 días (llamados en griego epagómenos), pervive hoy el el calendario de la iglesia copta (esto es, egipcia) y sobre todo en el Etiopía, el país más antiguo del mundo. Incluso el calendario revolucionario francés seguía ese mismo esquema tan racio­nal, con nombres para los meses inventados por Fabre d’Églantine (los días adicionales eran llamados sansculotides).
  • Como tenemos interiorizado que la duración de un año es 365 o 366 días, nos sorprende des­cubrir que la mayoría de la humanidad utiliza, ya un calendario de 354/55 días (el islámico), ya uno con años de 353-355/383-385 (el chino y el judío, diseñados para conjuntar los ciclos solar y lunar, respectivamente, de 365,256363 y 29.530588 días).

El 28/febrero es el Día de Andalucía pues tal día de 1980 se celebró el referéndum que otorgó autonomía plena a la comunidad. Fue la única que empleó el artículo 151 de la Consti­tución Española, más  la Ley Orgánica 13/1980 (para salvar el caso de la provincia de Almería donde no se alcanzó la mayoría absoluta de los inscritos en el censo electoral). [Tanto País Vas­co, Cataluña como Galicia, por haber plebiscitado afirmativamente proyectos de Estatuto de autonomía, fueron eximidas de ese requisito por la Disposición Transitoria Segunda de la Constitución.] Precisamente el último día de febrero es el Día Mundial de las Enfermedades Raras (World Rare Disease Day) destinado a concienciar sobre ese tema.

Este año el 28/febrero es Xoves de Comadres en el Entroido coruñés (que remata el miércoles 8/marzo con «o enterro da sardiña» en la playa de San Amaro), mientras en Baleares es “juer­nes”, víspera de la Diada de les Illes Balears, la fiesta oficial de esa comunidad pues el día 1/mar­zo/1983 entró en vigor su Estatuto de Autonomía. Coincidirá este año con la Final del COAC 2019 en Cadiz, con un máximo de 4 agrupaciones por modalidad, tras las semifinales que transcurrieron del 24 – 27/febrero.

Aunque la meteorología de éste febrero lleva a sugerir que inmediatamente comienza la primavera, la fecha oficial del equinoccio de primavera de este año, según nos informa el OAN (Observatorio Astronómico Nacional) es 20/marzo, a las 22:58:28, día de inicio del plazo de presentación de las candidaturas para las elecciones generales. Mientras al solsticio de verano, 21/junio a las 17:54:17, seguirán las sesiones de investidura de las Diputaciones, en las que no se haya presentado algún recurso a su reparto de escaños.

*José María Barja Pérez, ex rector de la UDC

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