LOS MALOS…INFLUENCERS.-María Purificación Nogueira Domínguez

Son los que cercenan la creatividad, la personalidad, la libertad y someten, esclavizan y fanatizan a los influenciados: una secta de ovejas que se dejan conducir con absoluta voluntariedad y regocijo.

Los influencers… han existido siempre, desde el primer brujo de la tribu que, ante un eclipse de sol, mandaba a sus sometidos espirituales a aplacar la ira de las diabólicas sombras, celebrando sacrificios humanos y de animales, hasta nuestros días. Han pasado por las páginas de la historia millones de influencers: políticos, militares, religiosos, sociales… y un largo etcétera.

Los influencers… tienen entre sus mejores militantes a los fanáticos de cualquier índole. Los agrupan en rebaños bien diferenciados y les dicen cómo tienen que actuar, vestir, hablar, pensar… vivir. Las manadas de influenciados ricos y poderosos son las más uniformadas. Todos se visten igual, excepto si llevan sus clásicos trajes y corbatas: pantalones sport azul marino o beige, zapatos castellanos sin calcetines, camisas azul cielo o blancas, y chalecos acolchados azul marino… aderezando todo el apero de “ gente bien” con relojes de marca, o que lo parezcan, con correa de piel de cocodrilo beige o marrón, y, los más osados, correa con los colores de la bandera patria. Ellas se visten con pantalones discretos… ligeramente acampanados en el tobillo, camisas claras, y chalecos acolchados azul marino o rebecas en color pastel, zapatos planos, preferiblemente castellanos con detalles de estribos dorados o plateados en el empeine, el cabello en media melena con mechas rubias y en las orejas pendientes de perlas muy pequeñas… La discreción es sinónimo de clase. Presumen de la formación humanista y cultural… que no tienen, y esconden el patrimonio real… que tienen. Nunca alzan la voz, siempre quedan bien… o lo pretenden, y son unos hipócritas consumados. En el otro extremo están las manadas de influenciados obreros, el pueblo llano, que reniegan de su clase, fingen ser ricos, y plagian sus vestimentas, sus modos, sus costumbres, pero endeudándose de por vida, viviendo de mentiras, falsificando marcas y cuentas corrientes, comprando casas y coches que nunca pagarán, aumentando las arcas de los Bancos, y siendo cada día más pobres y más esclavos. Por el contrario, los buenos ricos, que han conseguido lo que tienen trabajando y creando trabajo, por  su esfuerzo o por que la caprichosa suerte les ha sonreído, y los buenos obreros, que con su esfuerzo levantan un país y producen riqueza, no se dejan influenciar. Los buenos ricos disfrutan de su riqueza y la invierten en crear empleos, y los buenos obreros crean riqueza que defienden exigiendo sus derechos, y en lugar de fingir lo que no son, luchan por lo que quieren tener: bienestar. Tanto unos como otros se caracterizan por su sinceridad y formas naturales, su tolerancia y educación… y no se dejan manejar por las influencias ajenas a su personalidad.

Los influencers familiares… son esos que inculcan en sus descendientes sus profesiones, sus creencias… y fanatismos. Una gran mayoría de influenciados familiares siguen las herencias ideológicas con cíclico afán, otros lo hacen porque saben que pueden ser apartados de las hojas del árbol genealógico. Y… porque, a ver, ¿qué nieto e hijo de una familia de militares de toda la vida de Dios y La Patria, le va a decir a su abuelo y a su padre que no quiere vestir el uniforme, ni casarse por la iglesia con la hija de un general? ¿Eh, quién? Que lo que quiere es ceñirse unas mayas blancas, unas bailarinas, un tutú, una diadema con plumas… y bailar “ El lago de los Cisnes” en un teatro lleno de hombretones, porque él no es gay, no… es maricón. Y… ¿ cómo la nieta e hija de una familia de rojos de toda la vida de Marx, educada en el más exacerbado comunismo y ateísmo, le va a decir a su familia que no le va el rojerío, que no va a ser sindicalista, ni va a militar en ningún partido político? ¿ Eh, cómo? Y confesar que lleva escondida en su cartera una estampita de San Roque, va a misa los domingos, tiene una medallita de la Virgen María en su sujetador… y quiere dedicar su vida al recogimiento… ¡Sí, leñe… que quiere ser monja! Y… la niña rica, nieta e hija de empresarios de toda la vida de Santo Dinero, ¿ cómo le dice a su familia que no va a estudiar económicas en el extranjero, ni va a dirigir las innumerables empresas familiares? ¿Eh, eh , eh? Si lo que desea es irse a New York para vivir en un apartamento de 20 metros, o en una casa ocupa con 20 desocupados, que no le gusta el champagne, que odia el caviar, que no le gusta vestirse de Chanel ni llevar un bolso de Vuitton, que lo que ella quiere es echarse al body un pantalón de chándal de tiro bajo, una sudadera blanca, unos botines deportivos rojos, una gorra de NY, comer un bocata de mortadela acompañada de una bebida energética, muy energética, en un parque cualquiera, y componer y cantar, porque ella quiere ser… rapera.

Los Influencers amistosos y los famosos… son los que captan muchos más seguidores, desafortunadamente, entre la gente muy joven y fácil de mangonear. Porque si no cumples los mandatos de la bandada, te van a tachar de raro-ra, fracasado-da, tarado- da, frustrado- da… y te aíslan y te señalan… y te matan social y amistosamente. Porque, a ver… ¿ cómo vas a llegar a casa un fin de semana, acompañada de un amigo- ga para pasar un buen rato camero, sobria y consciente del buen momento que vas a vivir?… No, de eso nada. Eso no es tendencia, que ya lo dijo una política en su eslogan: “ Sola y borracha quiero llegar a casa”. Pues eso… que los influenciados se toman todo al pie de letra… y de la barra, y del chiringuito de turno nocturno, o del botellón masivo en la calle. Tienes que llegar a casa arrastrándote y sola, después de haberte bebido hasta el agua de las cisternas de todos los baños que has recorrido esa noche de… ¿ fiesta? Y después de haberte acostado con… con no sabes si un tío o una tía… si era blanco o chino, si te tomaste la píldora o si él utilizó preservativo… o sea… Otro tanto le ocurre al chico que tiene que presumir, no de tenerla más grande, sino de haber cogido la mayor “ tajada” del siglo, haber estado en un pub de Madrid y terminar el fin de semana en la catedral de Santiago de Compostela, desnudo… y columpiándose en el Botafumeiro. Y, no te digo nada de… ¿ cómo vas a comentar en tu grupo de amigos-gas que con 14 años eres virgen?… ¡No! Ni se te ocurra… porque cada vez que te levantes del pupitre en el instituto, oirás desde un megáfono: “¡Ahí va la madre de Cristo!” Y risas… y risas… y acoso e insultos, aislamiento y soledad. Nada, nada… ¡Viva San Coma Etílico y San Sexo del Sagrado Descontrol!

Influencias informativas, sociales, religiosas, políticas, familiares,  amistosas… influencias, influencias ¡Ay, qué malas son las  malas influencias! Valga la redundante… maldad. 

No es un delito tener tu personal ropero, no es un delito ser rico ni ser un obrero, no es un delito mostrar tu auténtico ego, no es un delito ser virgen y no ir ebrio, lo que es un delito… es ser un borrego.

Santa Personalidad, Sagrada Racionalidad, Santa Libertad… de ser uno mismo, ruega por nosotros.

María Purificación Nogueira Domínguez.

Acerca de Contraposición

Un Foro de Estudios Políticos (FEP) que aspira a centrar el debate sobre los diversos temas que afectan a la sociedad desde la transversalidad, la tolerancia, la libertad de expresión y opinión. Desvinculado de corrientes políticas o ideologías organizadas, pero abierto a todas en general, desde su vocación de Librepensamiento, solo fija como límite de expresión, el respeto a las personas y a la convivencia democrática. El FEP se siente vinculado a los valores republicanos, laicos y civilistas como base de una sociedad de librepensadores sólidamente enraizada en los principios de Libertad, Igualdad, Fraternidad.
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