Retumban los himnos en mis oídos
un viento helado airea las banderas
mientras ondea y suena, la sordera.
Con letras enfurecidas,
tractores, sin trigo ni avena,
en un otoño, sin cosecha.
Con cantos, de despedida,
se oscurece la tormenta,
la guadaña no es la herramienta
la siega ahonda más la herida,
de aquella nación partida,
que a catalanes enfrenta.


