ENSOÑACIONES AL COMENZAR EL AÑO
Antonio Campos Romay
Cada cierto tiempo la sociedad sufre evoluciones drásticas que alteran su devenir. Todo indica que nos hallamos en puertas de una, quizás ya en ella, sin que todavía seamos capaces de identificar su intensidad y alcance. Nuestra percepción nos revela que en ella no serán ajenos los esfuerzo encaminados a conciliar civilizaciones, adaptarnos a una realidad virtual que entre otras cosas provoca la inmediatez de la comunicación, a la volatilidad de los flujos económicos y financieros, las modificación de las relaciones laborales o el riesgo para derechos presuntamente consagrados como el acceso a la cultura, la educación o la protección social. Aunque con espíritu conservador gustemos llamarlo futuro, la dinámica que nos envuelve, lo hace ya presente.
Debemos afrontar retos perceptiblemente distintos de los que acuciaron a generaciones anteriores. Riesgos ecológicos, graves atentados a la flora y la fauna y a las reservas estratégicas de la biosfera con reflejo en la contaminación del aire y el agua, la sobre-explotación de los recursos marítimos y naturales y una demografía cuya curva de caída esta fuera de control en las áreas más desarrolladas y explota incontrolable en las más deprimidas.
Progreso es civilidad y civilización. Democracia. Felicidad. Asunción respetuosa de la laicidad. Construir una sociedad desterrando el miedo. Fortaleciendo el perfeccionamiento del constitucionalismo de repúblicas y estados. Abogando por la protección de los derechos de los más débiles. Poniendo en valor a Montesquieu, asumiendo pulcramente la separación de poderes del estado que habrá de sustentarse en el derecho y los valores de la libertad y la solidaridad. Seguir leyendo


