REFORZAR LOS PARTIDOS PARA CONSTRUIR DEMOCRACIA
Es propio asistir a exabruptos de mentes estalinistas que profesan el monopolio de la única verdad, y lo expresan con la grosería furibunda del iluminado. Se excitan con una libido que seguramente le es adversa en otras facetas en su papel de comisarios, el único que les acomoda y para el que se creen predestinados. O simplemente lo advierten como único sendereo de su ramplonería camino de una soñada prebenda. Suelen ser gente soez en el leguaje y de escasas luces….Agresivas y siempre dadas a distribuir en ajenos, patentes de fe, de sacrificio y de lealtad….que si les fuere dado el don de “conocerse a sí mismo”… quizás les fuere sorpresivo lo que apareciese….Los seres leves… Algo que se evidencia en la forma de asirse como lapas al comisariado inquisitorial. En su descargo, quizás que salvo algún caso aislado, no han desempeñado otra labor en la vida. O simplemente, si son en la vida, es porque desempeñan esa labor. Por vía de ejemplo pueden llegar a una concejalía de pueblo o a al ministerio de Trabajo, sin saber a ciencia cierta que es un ayuntamiento o haber tenido como único conocimiento laboral, algún avío en el intramundo partidario. Los seres leves, que se ignoran como tales, quizás, porque a Mikel Kundera, lo conocen de oídas.
La vida política se ha ido empequeñeciendo con estos personajes, una sórdida maraña tejida sobre el pulmón de la democracia desde las formaciones políticas. Personajes y monosabios que han usurpado en cada partido político lo que correspondía a su militancia. Desnaturalizando su vocación de articulación social, indispensables para pulsar y compartir inquietudes con la ciudadanía, resultando en el mejor de los casos en meras oficinas electorales, ajenas al latir externo y en gran medida, endogámicos. Seguir leyendo



