Sólo gracias al caracter global del ciberespacio somos ahora conscientes de que gran parte de la humanidad comienza el año en torno al equinoccio de primavera. De hecho en 2009 la UNESCO registró el Novruz en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, como una tradición con más de 3.000 años de antigüedad, que identifica el inicio del año con la llegada de la primavera. Así un hecho astronómico impulsa la cuenta aritmética de un año transcurrido más, en países como Irán, Kirguis-tán o la India y en calendarios como el bahai, el persa y el nacional de la India.
Aunque eso nos parezca exótico, también nuestro calendario incluye en sus cuentas esa fecha del equinoccio vernal, para fijar nuestras fiestas movibles. Pues el cálculo de domingo de Pascua emplea “la luna llena que sigue al 21/marzo” (que en su día se consideraba la fecha del equinoccio) y, aunque la iglesia ortodoxa utiliza el calendario juliano en ese cómputo, curiosamente en este año 2014 coinciden ambos cálculos en el 20/abril. Seguir leyendo




