Los convidados pobres en el festín de los ricos – Antonio Campos Romay

Antonio Campos Romay

Tahití, es una pequeña isla de apenas mil kilómetros perdida en el Océano Pacifico con una población que escasamente supera los ciento setenta cinco mil habitantes. Su nombre nos viene a la memoria asociado a los avatares de la goleta La Bounty popularizados en el cine por un magistral Marlon Brando. O  al  sublime y desdichado pintor impresionista  Gauguin y  su estancia en ella en la última década del siglo XIX en su último periplo vital.

De esta isla lejana, sensual y mágica, formalmente vinculada a los residuos imperiales de la republicana Francia, llega un grupo heterogéneo de mozalbetes que tienen en común su amor al balompié. Que arribaron con lo puesto seria una aproximación casi literal. Titulares de diversos oficios, algunos parados, y aun así tan animosos como para contribuir de su escasa pecunia a financiar parte del material deportivo que usan. Define su estatus la intención de uno de ellos, ilusionado con pedirle la camiseta al español del Chelsea , Niño Torres…que espera le recuerde por haberle servido de guía en la isla cuando fue de luna miel allí

Esta expedición esta siendo tratada con notorio desdén y haciéndola de menos en todos los comentarios de la farándula que acompaña el evento. Cuando no es sarcasmo es ironía. El pariente pobre en el banquete de los poderosos. Es el caso desde luego. Pero también lo es, que es la única selección amateur que participa en esa sui generis Copa Confederaciones. Es la única que realmente practica el fútbol como afición y deporte. Que lo hace por vocación y se esfuerzan para satisfacerla y hacerla posible. Ellos si podrían decir, “si se puede”. Y desde luego visten la camisola de la selección con autentico orgullo y sin reservas mentales. Cuando suena su himno no se avergüenzan del, como el Sr.Benzemá que se niega a cantar La Marsella, pero no a exhibirse en el escaparate de la selección de Francia. Quizás el Sr. Benzema, cuya cultura seguramente es exquisita, ignore que La Marsellesa acompañó el concepto de ciudadanía y libertad desde el siglo XVIII hasta hoy.

Los jugadores de Tahití no entenderán que lo que cuesta uno solo de algunos de los jugadores que son sus rivales equivale al presupuesto de su isla. Que equipos de países como España gastan en fichajes cientos y cientos de millones de euros mientras hay niños que solo comen de forma regular cuando van al colegio público. Que hay seis millones largos de españoles que están en el paro. Y que esos mismos equipos con total impunidad no pagan al fisco cientos de millones de euros, mientras algunas de sus estrellas mas reconocidas evaden sus obligaciones fiscales con el estado. Y que en no pocos lugares esta dilapidación de dinero se sostiene con subvenciones de comunidades autónomas, entes provinciales y locales de forma directa o indirecta…Dinero público que se regatea en sanidad, educación o políticas sociales.

¿Quien debería avergonzarse? ¿Los tahitianos por asistir a un torneo mundial practicando el fútbol como deporte, compitiendo con el aura del entusiasmo del aficionado? ¿Los que trafican en el deporte con dinero de los mafiosos, perdón, brillantes empresarios ex –soviéticos? ¿Los que compran y venden clubes a su capricho de sátrapas del petróleo? ¿Los gestores rebotados del ladrillo que en el deporte del balón alcanzan oportuna ocasión de hacer rodar su dinero negro hasta que Montoro lo consagre?

Un presidente americano, que todos ellos son tan aficionados a la cita, debiera decir, “Dios bendiga a Tahití”

Publicado en Antonio Campos Romay, AUTORES | Deja un comentario

Espionaxe con limitacións – Xosé A. Gaciño

Xosé A. Gaciño

Espíanse entre eles e espían aos cidadáns, nos seus países e, se cadra, tamén nos alleos, sexan do G-20 ou dos máis selectos do G-8. Cada un na medida das súas posibilidades e pode que algún mesmo por enriba das súas posibilidades (non en balde o país que máis espía é tamén o máis endebedado do planeta). Nada que non se fixera en todos os momentos da historia, pero agora con moita máis compulsión, grazas ás inmensas posibilidades que ofrecen unhas tecnoloxías electrónicas e informáticas en crecemento case indefinido.

Estados Unidos, por exemplo, dispón de programas que lle permiten interceptar chamadas telefónicas e comunicacións por Internet (correos electrónicos e redes sociais) en todo o mundo, segundo nos ven de descubrir Edward Snowden, empregado dunha das empresas privadas contratadas polo goberno estadounidense para eses traballos bendicidos pola lexislación antiterrorista de emerxencia promulgada como reacción aos ataques do 11-S (en Estados Unidos a irrupción das grandes empresas privadas nos servizos públicos non ten límites, desde a xestión de cárceres até, ultimamente, corpos de exército).
E o propio Snowden revelou ao xornal británico The Guardian que os servizos secretos do Reino Unido espiaran aos participantes nun cumio do G-20 celebrado en Londres no 2009. Esta revelación non foi obstáculo ningún para que estes días se reunisen en Belfast (no anaco de Irlanda que forma parte do Reino Unido) os xefes de estado e de goberno do G-8. Tanta espionaxe xunta remata por trivializar os seus resultados, sobre todo cando, no fondo, a espionaxe, como tantas outras cousas (reformas e recortes, por exemplo), sempre termina por afectar aos de sempre.


Porque pode que todos os países do G-8 dispoñan dos máis sofisticados mecanismos electrónicos e dixitais para controlar os movementos da cidadanía en xeral, invadindo privacidades e limitando liberdades para intentar garantir os máximos niveis de seguridade, pero parece que esa sorte de espionaxe universal ten excepcións importantes. Os mesmos membros do G-8, nese cumio de Belfast, veñen de expresar (unha vez máis) a súa preocupación polos efectos da evasión de impostos, e prometen (unha vez máis) dar os pasos necesarios para que se negocien medidas concretas no cumio do G-20 previsto para o próximo mes de setembro.


Como esa materia escura, que non emite suficiente radiación electromagnética para ser detectada pero cuxa existencia pode deducirse polos efectos gravitacionais que causa na materia visíbel, hai un diñeiro opaco que non se sabe exactamente cánto é, pero que, polos seus efectos “gravitacionais” no resto da economía, se calcula que pode estar xerando un burato negro fiscal en torno ao billón de dólares, o importe que as grandes multinacionais están a ocultar nas facendas nas que deberían declarar. As todopoderosas maquinarias de espionaxe detense xusto ante as operacións de enxeñería financeira que permiten tan extraordinaria evasión fiscal. E menos mal que, de vez en cando, xorde un “traidor” como Hervé Falciani (o Snowden do monstro financeiro) que filtra listas de depositantes de todo o mundo nun banco suízo tradicionalmente opaco.


Unha vez máis, os membros do G-8 mostran a necesidade de que as autoridades impositivas dos diferentes países compartan información para loitar contra a evasión fiscal, de que os países cambien as normas que permiten esa evasión e de que as multinacionais informen dos seus movementos. Unha vez máis, os do G-20 sumaranse tamén á preocupación por ese descontrol fiscal e estarán dispostos a tomar medidas para atallalo.


A letra soa desde o principio da crise, hai cinco anos, nos tempos nos que se falaba de refundar o capitalismo e acabar cos paraísos fiscais. Veremos se en setembro, con ou sen espías, son capaces de poñerlle música.

Publicado en AUTORES, Xosé Antonio Gaciño | Deja un comentario

Informe Fondo Monetario Internacional – Contraposición

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha publicado un informe con las conclusiones previas sobre la situación de la economía española. Estas son las principales recetas que recomienda para que se genere crecimiento y empleo.


1.- Reforma laboral

El Fondo Monetario Internacional cree que «la reforma laboral necesita ir más allá para generar empleo». Considera que la reforma del año pasado «supuso mejoras sustanciales y está teniendo impacto» pero que son necesarias las siguientes medidas para que el mercado de trabajo mejore y se reduzca el desempleo.

– Flexibilidad Interna. Está mejorando pero se debe hacer «mayor uso de los nuevos instrumentos para que las empresas se ajusten modificando las condiciones laborales y no mediante despidos». Es decir, mediante bajadas de salarios. El fondo cree que se puede lograr en los próximos meses, especialmente con el término de muchos convenios. Si no es así, podrían necesitarse reformas más profundas en la negociación colectiva. También pide que se simplifique los procedimientos de descuelgue.

– Dualidad de contratos. Considera insuficiente el progreso en «la reducción de la perniciosa brecha entre contratos permanentes y temporales». Por ello, pide que bajen los costes de despido para los contratos indefinidos con la media de la Unión Europea y que se incrementen de forma más gradual con la antigüedad. También pide reducir el número de contratos, ampliar el uso del nuevo contrato permanente, y reducir el margen de interpretación judicial de los despidos objetivos.

– Ayudas fiscales para contratar jóvenes. Para determinados grupos, como jóvenes y trabajadores de baja cualificación, el Fondo pide políticas más ambiciosas para reducir el coste (incluido el fiscal) de su contratación.


2.- Mejorar la competencia

El Fondo pide aplicar una ley de Unidad de Mercado «ambiciosa», reducir las barreras regulatorias que impiden el crecimiento de las empresas, eliminar la indexación de los precios públicos, y encontrar una solución duradera al déficit de tarifa eléctrica.

Advierte de que el plan de liberalización de los servicios profesionales no debe ser socavado por intereses creados y que sufra nuevos retrasos. Para identificar prioridades futuras y generar consenso, podría ser útil crear una «comisión de crecimiento» independiente.


3.- Pacto por el empleo

El organismo propone dos vías para mejorar el empleo. Por un lado, que los empresarios se comprometan a crear empleo a cambio de la aceptación por los sindicatos de «una significativa moderación salarial». Por otro, aprobar algunos incentivos fiscales a través de reducciones inmediatas en las cotizaciones a la seguridad social compensadas por incrementos en el IVA a medio plazo.


4.- Mejorar el régimen de insolvencias

– Empresas. El Fondo cree que el procedimiento de insolvencias funcionaría mejor eliminando trabas para la refinanciación de las empresas viables, si se agilizara la liquidación de las empresas no viables mediante el refuerzo de la capacidad de los juzgados mercantiles y el establecimiento de un marco que favorezca los acuerdos extra judiciales para PYMES.

– Desahucios. Crees que se deberían introducir (como en otros países del euro) medidas para un régimen de insolvencia personal, con condiciones estrictas, que preserve la cultura de pago. «También ayudaría una mayor información y asesoramiento a personas altamente endeudadas sobre las opciones para abordar sus problemas de deuda», dice el Fondo.


5.- Saneamiento de la banca

– El Fondo pide que las pérdidas de la banca sean reconocidas con prontitud y los activos problemáticos sean vendidos «para evitar comprometer recursos que podrían ser canalizados hacia usos más productivos».

– Reforzar la calidad y cantidad del capital. Con una prudencia elevada en la distribución de dividendos, el saneamiento de las carteras de préstamos y el fomento de la venta rápida de activos deteriorados, así como continuar con la positiva iniciativa de clarificar la clasificación de los préstamos refinanciados.

– Mejorar el crédito. Pide «eliminar las restricciones de oferta con el desarrollo de mecanismos bien diseñados de garantía y asunción compartida de riesgos orientados al crédito a pymes, la continuación de los planes para incrementar la financiación no bancaria, reducir los tipos de los depósitos y solventar los pagos atrasados del sector público». Esto se podría incentivar «mediante el intercambio de activos de impuestos diferidos por créditos fiscales».


6.- Reducir el ritmo de los recortes

El Fondo cree que «un ajuste demasiado rápido dañaría el crecimiento». Por ello cree que los objetivos de reducción del déficit «deberían ser flexibles en caso de que el crecimiento no alcance el nivel previsto por el Gobierno». El organismo cree que si se logran los objetivos de la consolidación estructural en marcha para 2013, se debería tomar más medidas de ajuste este año.


7.- Pensiones

El organismo aplaude la propuesta del comité de expertos, que prevé pensiones más bajas si no se buscan nuevas vías de ingreso para el sistema de la Seguridad Social.


8.- Reforma de la Administración

– Revisión de ingresos y gastos. Cree que se debería seguir adelante con la creación de un panel de expertos que dé recomendaciones sobre la reforma fiscal y la financiación de las comunidades.

– Presupuesto plurianual. Cree que se debería hacer unos presupuestos más centrados en el medio plazo. También que haya un sólo documento que comprenda el conjunto de las administraciones públicas y muestre claramente el impacto de cambios de las políticas.


9.- Contribución europea

Por último, el Fondo cree que «se debería hacer más a nivel europeo para facilitar el ajuste de España».

– Unión bancaria. Cree que «ayudaría a romper el vínculo soberano/bancario, permitiendo a las empresas españolas financiarse con base en sus propios méritos, independientemente del país donde está domiciliada».

– BCE. Debe adoptar más medidas adicionales para reducir los mayores costes de financiación a los que se enfrenta el sector privado en España.

10.- La opción del rescate

El organismo cree que se debe mantener abierta la opción de pedir ayuda a la UE y el BCE «para ayudar a cimentar la confianza del mercado y reducir los tipos de interés».

Publicado en ARTÍCULOS DE OPINIÓN | Deja un comentario

“Na era do bull dog francés” – Iñaki Martínez

Os cans acompañan á humanidade dende hai a 14.000 anos, a forma en que xurdíu ese vencello entre especies non está claro, pode que fose un proceso de domesticación ou pode que a iniciativa do achegamento tivésena os antepasados lupinos dos cans. En calquera caso dende entón a humanidade usou aos cans para os máis diversos fins, esa diversidade nas aplicacións e a plasticidade xenética dos canis lupus permitiron a aparición de moi diversas variedades ou razas caninas, primeiro froito dunha selección case espontanea e, máis recentemente, xa na idade moderna, mediante unha selección máis planificada e deliberada, estandarizando as variedades espontaneas previas (caso das diversas razas de pastor, incluídos os alemáns, belgas e cans de palleiro auténticos) ou mesmo creando variedades novas con novas características e aplicacións (caso do doberman). Fóra de Europa, nos países menos desenvolvidos, aínda existen moitas variedades caninas de selección non planificada, sen estándares oficializados de referencia ou pedrigrees, cecais merecedoras de unha estandarización que as salve da extinción pola chegada das variedades caninas estandarizadas e globalizadas.

Así se seleccionaron as características físicas e psicolóxicas máis variadas para obter cans capaces de satisfacer necesidades humanas moi variadas: galgos lixeiros de patas longas para cazar lebres, mastíns pesados e grandes para enfrontarse a lobos e protexer casas, cans grandes de aspecto lupoide como o pastor alemán ou o can de palleiro para pastorear o gando, pointers que sinalan á presa, terriers e rateiros compactos e impulsivos capaces de meterse en goridas de raposos ou ratas.

Nestes últimos anos nas rúas das cidades galegas estase a ver moito unha variedade canina que hai uns anos era practicamente descoñecida, o bull dog francés. O éxito desta raza en parte pode ser produto da moda pero, como todas as razas caninas, vén a satisfacer unha necesidade ou utilidade humana específica ¿Que función cumpre este can pequerrecho, de formas redondiñas, repoludo, de cara plana, orellas pequenas, ollos grandes e carácter apracible, case pasmón, cuios donos adoitan ser de sexo feminino, sen fillos, na vintena ou na trintena? Si, os bull dog franceses son cans-bebé.

Non é de estrañar o éxito desta variedade canina nesta Galicia de demografía enfermiza. Se xa antes do dous mil oito a natalidade galega era moi reducida, agora a natalidade descende a niveis absurdos. Hai diversas razóns que potencian esta crise demográfica. Os moralistas conservadores dirán que é consecuencia do hedonismo, que para os mozos resulta moi cómodo prolongar a adolescencia indefinidamente para vivir unha vida sen responsabilidades, de consumo despreocupado, faltando á súa obriga de dar fillos á Patria. Ben, algo diso pode haber, sobre todo cando a alternativa a ser un «adultescente» escapista consiste en ser un adulto impotente, incapaz de dotarse de medios para unha vida autónoma, véndose na obriga de asumir a incapacidade para desenvolver unha vida adulta. Pero evidentemente hai motivos de natureza máis material que condicionan a baixa natalidade, como ese nivel de de paro xuvenil superior ao 50%, cuia alternativa é o emprego precario, intermitente e mal pagado. Ademais a reprodución é considerada polos empregadores como unha tara que diminúe a empleabilidade do «recurso humán», o mercado laboral busca perfís de traballador moi dispoñible, sen cargas, como unha bariña de pescada conxelada que fai posible comer peixe sen molestarse pola pel e as espiñas.

Téñase en conta que cando se di «os novos» podería dicirse moi apropiadamente «persoas en idade de reproducirse», porque resulta que é precisamente nesas idades nas que o paro, a precariedade e a inseguridade do proxecto laboral son máximos, nas que é normal ter fillos. A iso alguén pode obxectar que iso era antes, que agora é normal que a xente teña fillos a partir da trintena, pero esa normalidade é unha normalidade social e coiuntural, é un fenómeno usual hoxe en día pero que dende o punto de vista biolóxico é completamente anormal, en todos os milleiros de anos de existencia da humanidade foi sobre todo na vintena cando a xente se reproduciu, nesas idades nas que o sistema reprodutor funciona coma un reloxo, nas que os espermatozoides nadan a fume de carozo e nas que moitos atopan tan riquiños aos bull dog franceses. Iniciándose a reprodución na trintena non só queda menos tempo para xerar a prole se non que é moito máis doado que xurdan problemas de saúde reprodutiva. Os cans bebé dos xoves amosan que o impulso paternal está aí, agochado e reprimido, aínda que sexa un obstáculo para converterse nun consumidor de vangarda ou para dotarse dun perfil de empregabilidade.

A baixa natalidade non é un problema en si mesmo. O planeta segue estando superpoboado, a poboación mundial aínda continúa crecendo perigosamente por máis que nos países máis desenvolvidos o crecemento caese e tamén caese ou se moderase enormemente en moitos países en vías de desenvolvemento ou emerxentes. A bomba demográfica segue en marcha e é un perigo para o futuro da humanidade polo que, dende ese punto de vista, se diría que os galegos coa nosa baixa natalidade estamos feitos uns filántropos e uns ecoloxistas de pro ¡extinguímonos voluntariamente para o ben da humanidade!, polo que converter Galicia nunha sorte de sumidoiro demográfico non deixa de ser facerlle un bo favor ao planeta, se cadra dentro duns séculos agradécennos o xesto e constrúen un monumento ao extinto pobo galego, que deixou libre as súas terra para a extensión da actividade fotosintética e para desfrute dos corzos e xabaríns ou doutros pobos que eventualmente nos substitúan.

Se a baixa natalidade galega se derivase da concienciación dos galegos sobre os problemas da superpoboación mundial ou fose un acto de elección libre individual, priorizando outros modelos de vida supostamente máis hedonistas que o que conleva a paternidade, nada habería que lamentar. O problema é que a declinante demografía galega é un signo de malestar social, unha manifestación masiva de proxectos de vida truncados e limitados pola supeditación do ser humano (do «recurso humano») e as súas necesidades e inclinacións naturais á conveniencia dunha concreta estrutura económica que non é a única posible, con poucos máis consolos que a compañía canina.

Publicado en AUTORES, Iñaki Martínez | Deja un comentario

Capitalismo e Os Ancares – David Peón

David Peón

Cantaba Siniestro Total nos 80 aquilo de Pueblos del mundo, extinguíos! e por estes lares o tomamos ao pé da letra. Se cadra os de Costas e Hernández deberon titular o tema máis correctamente como Gallegos del mundo, extinguíos! por que a poboación mundial seguirá incrementándose exponencialmente durante as vindeiras décadas, mentres esta semana o INE publicaba un novo estudo sobre demografía en España onde Galicia mostra o peor saldo vexetativo do Estado, 10.048 mortes máis que nacementos, cunha das taxas de natalidade (7,6 nacementos por cada 1.000 habitantes) e de fecundidade máis baixas do mundo.

Galicia enfróntase a un drama. Un drama peor que o desemprego e a crise económica, se ben ambos explican en boa medida a situación demográfica na que nos atopamos, ao tempo que esta agravará as perspectivas económicas do país nunha dinámica que se retroalimenta. En cambio, aquí seguimos todos a velas vir. Ante a insensibilidade da sociedade e das autoridades ante o peor problema económico e social ao que nos enfrontamos, a min só se me ocorre atizar conciencias poñendo como exemplo a demografía do concello de Navia de Suarna, nos Ancares lucenses, desde 1900 a 2012 e cunha proxección a 2050 de continuar a tendencia mostrada na última década.

Certo é que o colapso dos 7.000 habitantes en 1950 aos menos de 2.000 no inicio do s.XXI responden máis á emigración do rural da que se beneficiaron en boa medida as urbes galegas, pero a dinámica de envellecemento, natalidade en deserción e consecuente esmorecemento demográfico ao que nos enfrontamos no futuro é compartido tanto polo rural como polas urbes galegas. Como mostra, mostramos no gráfico a continuación a pirámide de poboación, novamente do concello de Navia, no ano 2011.

En 1950 no concello vivían preto de 7.000 habitantes; hoxe apenas 1.300, e o saldo decrece a un ritmo duns 50 habitantes por ano. A razón: como vemos neste segundo gráfico, en Navia de Suarna hai 140 mulleres e homes de 80 – 85 anos, por exemplo, pero só 4 nenos e 2 nenas de 0 a 4 anos en todo o concello. Este é un problema gravísimo a curto prazo para Navia de Suarna, Os Ancares e o rural galego en xeral; non hai espazo neste artigo para describir as eivas que esta demografía provoca en aspectos básicos como a escolarización dos nenos, a atención sanitaria ou o emprego. Máis aínda, a medio prazo esta será tamén a perspectiva que lle agarda a toda a sociedade galega, cunha poboación en recesión por debaixo dos 2 millóns de galegos en 2050, segundo as proxeccións do IGE, e cunha das sociedades máis envellecidas do mundo.

Na vila da Pobra de Navia, capital do concello onde apenas viven hoxendía 300 veciños, non hai máis comercios que un par de ultramarinos, bares, un par de mesóns e unha próspera funeraria. Non hai caixeiros operativos. Non hai, por exemplo, comercios de roupa. A única estación de servizo en quilómetros á redonda está en venda. Navia non entra nos plans de expansión de Zara ou Repsol, está claro.

E ten toda lóxica: o capitalismo necesita mercados en expansión para ser rendible. Calquer óptica que se aplique na xestión empresarial, desde a xestión baseada no valor á dirección financeira pasando polo marketing, ten por elemento fundamental achegar á empresa a rendibilidade que garanta a plusvalía aos capitais aportados mediante a busca de mercados con demanda en expansión. Baixo unha óptica capitalista, ninguén debería montar unha empresa en Navia de Suarna, nos Ancares, ou na práctica totalidade do rural galego; implicaría basear a obtención de rendibilidade para o negocio na atención dunha demanda envellecida e decrecente a pasos axigantados. Un negocio fracasado, con certeza.

Este é o futuro ao que se enfrontarán os nosos fillos desde hoxe a non menos de 3 décadas vista. Darlle un futuro aos Ancares, darnos un futuro aos galegos como país, compre entender que as estratexias de política económica non poden plantexar o problema só desde unha óptica capitalista no mundo globalizado. Hai moito por facer desde unha lóxica capitalista, si; desde a aposta polo tecido produtivo do país a estratexias de internacionalización. Pero coa situación demográfica á que nos enfrontamos, desde unha óptica estritamente capitalista o futuro do país pasa por emigrar, marchar todos, en particular os agora tan ansiados emprendedores, buscar mercados en expansión con mellores perspectivas para a rendibilidade do negocio, e deixar o pais feito un ermo.

Desde unha óptica de país, en cambio, construirmos un futuro e conseguirmos que a sociedade galega sexa sostible nas vindeiras décadas requerirá, necesariamente, complementar as políticas económicas de aposta pola internacionalización con políticas, particularmente no rural galego, que primen o ben público por riba do beneficio privado e a plusvalía; políticas autosustentables, de xeración de riqueza e posta en valor de bosques e terras sen uso, apoio ao movemento cooperativista, bancos de terras, agricultura de proximidade, etc. E, por suposto, por políticas sociais de apoio á natalidade e conciliación laboral e familiar que tenten paliar a perspectiva demográfica á que nos enfrontamos.

Ou eso, ou estirilizar a nuestros hijos, juntos de la mano hacia la extinción.

Publicado en AUTORES, David Peón Pose | Deja un comentario

Los recortes de las pensiones no son inevitables – Vincenç Navarro

Vincenç Navarro

El mensaje que se está transmitiendo con gran intensidad en los medios de mayor difusión en Catalunya y otras partes de España es que los recortes de las pensiones son inevitables, mensaje que recuerda mucho al que se ha estado transmitiendo estos años sobre la inevitabilidad de los recortes. En la cultura económica dominante, los recortes de gasto público, incluyendo el gasto público social (sea este en forma de transferencias o de servicios públicos del Estado del Bienestar), son inevitables y necesarios para salir de la crisis y para “salvar” al Estado del Bienestar. El abanico de esta sabiduría convencional abarca desde los economistas ultraliberales (que todos sabemos quiénes son por su gran prominencia en los medios televisivos) a los socioliberales o socialdemócratas afines a la Tercera Vía, muy influyentes en el socialismo español y catalán. Incluso Josep Oliver, Catedrático de Economía de la Universidad de Barcelona, economista al cual tengo gran respeto y estima y que fue influyente en el diseño de las políticas económicas del Tripartito, ha estado escribiendo artículos de apoyo a las políticas de austeridad (negando incluso que existieran, refiriéndose al crecimiento de la deuda pública como muestra de su inexistencia) y de apoyo a los recortes de las pensiones en un artículo titulado significativamente “Los inevitables recortes en pensiones” en El Periódico. 08.06.13, el rotativo que publica el mismo día y en el mismo número un editorial, “La revisión de las pensiones del futuro”, de apoyo a la reducción de las pensiones. Este rotativo no ha publicado artículos que cuestionen las tesis catastrofistas que están detrás de la supuesta necesidad de recortar las pensiones.

Veamos primero los datos que se aportan para sostener la tesis de que las pensiones tienen que recortarse inevitablemente, tomando los que utiliza el Profesor Josep Oliver en su artículo. De una manera representativa de aquellos (la mayoría) que consideran que la raíz de la supuesta insostenibilidad es la transición demográfica, Josep Oliver (a partir de ahora J.O.) indica que el punto débil de la sostenibilidad es que el número de personas en edad de trabajar (16 a 64 años) bajará de los 30.7 millones actuales a 20.8 millones a mediados de siglo, es decir en 2052, mientas que la población anciana (más de 65 años) habrá aumentado de 8 a 15 millones en el mismo periodo. Y ello dentro de un contexto de disminución total de la población que caerá de 46 a 41,5 millones, con lo cual, el porcentaje de gente anciana (de más de 65 años) pasará a representar del 17,4% en el año 2012 a un 36,6% en el 2052, situando a España entre los países más envejecidos del mundo, sino el más envejecido. Creo haber resumido bien las tesis de J.O. y de los catastrofistas basadas en la transición demográfica, que todos ellos concluyen que hacen inevitables las reducciones de las pensiones, subrayando que los gobiernos –incluido el español y el catalán- puedan hacer muy poco, al menos a corto plazo, para evitarlas. Se llega así a un determinismo demográfico que anula la voluntad política.


Estas tesis, sin embargo, son altamente cuestionables. Todas ellas se caracterizan por intentar resolver los problemas a base de recortes y no a base de aumentar los ingresos (para ver alternativas a los recortes de gasto público, ver el libro Hay alternativas. Propuestas para crear empleo y bienestar social en España de Vicenç Navarro, Juan López y Alberto Garzón). Pero vayamos por pasos. En primer lugar, es altamente cuestionable que dentro de cuarenta años a partir de ahora España vaya a ser más pequeña y a tener una población menor. Si fuera así, dudo que fuera por causas demográficas. Si miramos el récord histórico demográfico de los pueblos y naciones de España, y muy en particular los últimos treinta años, podemos ver que, excepto en casos de recesión profunda, la población ha crecido. Es más, diferencial entre el nivel de vida de España y el de sus vecinos del sur continuará creciendo, con lo cual es más que probable que la inmigración no se interrumpa. Los porcentajes que J.O. utiliza, sumamente alarmistas, son más que cuestionables. Si asumimos que las tasas de crecimiento demográfico serán las mismas o semejantes a las de los periodos expansivos de la economía (que son los periodos más largos, a no ser que asumamos que estaremos siempre, o casi siempre, en recesión), entonces estos porcentajes utilizados por J.O. son excesivamente alarmistas. Es más, España está entre las zonas menos desarrolladas de la Eurozona y de la UE y, por lo tanto, es de esperar que (como ocurre en países menos desarrollados) su crecimiento económico será mayor que el promedio de la Eurozona. Esta ha sido la experiencia de España en los últimos cincuenta años. Y a mayor crecimiento económico puede asumirse que habrá mayores ingresos al Estado. Creo que sería un error asumir que España será más pobre en el 2052 que hoy.


Lo cual me lleva a otros dos factores que cuestionan las tesis catastrofistas, siendo el primero de ellos el número y el porcentaje de la población ocupada cotizante a la Seguridad Social. España tiene un filón que apenas ha explotado: el enorme potencial de la mujer en el mercado de trabajo. Solo el 51% de las mujeres están trabajando en el mercado de trabajo. Si en lugar del 51% fuera el 72% como en los países escandinavos, habría más de tres millones más de trabajadoras. Y el segundo factor es la productividad, puesto que a mayor productividad, mayores salarios y mayor cotización social. Es más, se necesita una mayor progresividad en la financiación de la Seguridad Social, pues paradójicamente, en el sistema actual, a mayores ingresos, menor es la cotización social (a partir de un nivel totalmente arbitrario). La corrección de tal regresividad aumentaría considerablemente los ingresos a la Seguridad Social.


Otro factor de gran importancia es el aumento de la productividad. La importancia de este factor queda clara cuando calculamos que el PIB aumentaría 2,25 veces en unos cincuenta años si la productividad aumentara un 1,5% por año (una cifra razonable), con lo cual, aún cuando el porcentaje del PIB gastado en pensiones pasara del 8% del PIB al 15% en estos cincuenta años, todavía la cantidad tanto para los pensionistas como para los no pensionistas sería mayor en 2060 que, por ejemplo, en 2007, cuando se inició la crisis. Así, si en el año 2007, de cada cien euros los pensionistas recibían 8 euros y los no pensionistas recibían 92, en el año 2060 aquellos cien euros habrían aumentado a 225 euros (constantes, con la misma capacidad adquisitiva) con lo cual los pensionistas recibirán mas de 8 euros, es decir, 33 euros (el 15% de 225) y los no pensionistas recibirán 192 euros. Considerar la ratio trabajadores versus ancianos constante, sin tener en cuenta el cambio de la productividad, es un error enorme. Hace cuarenta años había un 18% de la población en España trabajando en el campo, alimentando a la población. Hoy solo el 2% lo hace y produce más de lo que producía entonces el 18%. Pongan “pensiones” en lugar de “alimento” y pueden ver que si hoy se necesitan 2,5 trabajadores por pensionista, es razonable esperar que dentro de cuarenta años haga falta solo uno, o incluso menos. Imagínese el ridículo que habría hecho un economista que al ver que los trabajadores agrícolas disminuían hubiera alertado que España se moriría de hambre por falta de trabajadores en el campo. Pues sustituyan la palabra “alimento” por “pensiones” y verán el ridículo de las tesis catastrofistas.


El punto clave es, pues, la productividad y cómo se distribuye la renta generada por este aumento de la productividad. En los últimos años (desde que se estableció el euro) hemos visto que las rentas derivadas del trabajo han ido descendiendo (en parte resultado de las políticas neoliberales que han guiado el establecimiento del euro) mientras que las derivadas del capital han aumentado, en proporción a la renta total. Por primera vez desde que hay democracia, las rentas del capital son iguales a las rentas del trabajo. No es, pues, de extrañar, que aquellos programas como las pensiones públicas financiadas por las rentas del trabajo hayan sido negativamente afectadas por esta redistribución de las rentas a favor del capital a costa del trabajo. Y ahí está el problema. Y no tiene nada que ver con la transición demográfica. Como explicamos Juan Torres y yo en el libro Lo que debes saber para que no te roben la pensión, si suponemos que las rentas de un país son cuatro euros, dos que van al capital y dos al trabajo, y si de estos dos uno va a las pensiones, es lógico que si en lugar de dos son tres los que van al capital, sólo uno queda para el mundo del trabajo, con lo cual en lugar de un euro a las pensiones, va solo medio euro. Esto es lo que está pasando. Si se quieren salvar las pensiones, hay que redistribuir las rentas que se derivan del aumento de productividad a favor de las rentas del trabajo, tema que jamás aparece en las reflexiones de los catastrofistas, donde jamás se habla de la necesidad de la redistribución de las rentas y riquezas en España (uno de los Estados menos redistributivos y con gasto en pensiones y en protección social más bajos de la UE-15). Así de claro.

Publicado en AUTORES, Vincenç Navarro | Deja un comentario