… en unas sonrisas, que parecían, más bien muecas esbozadas en ojos vacíos.
… en la voz del silencio, en lo indescifrable de cada misterio de la vida que insufla luz a la esperanza y también nos advierte de lo fugaz de la existencia.
Pienso… Pensaba…
… en el sol que cada mañana ilumina el horizonte e impregnaba un alma solitaria.
… en la niebla que desciende desde la colina y como polvo blanquecino ‘asolaga’ todo lo bello que portaba un alma.
Pienso… Pensaba…
… en las amenazantes sombras que desdibujan la realidad y perturban aquel sueño que era mi sueño.
… cómo espantar los fantasmas que enturbiaban los momentos de júbilo.


