la quiere Soria el pailán
el primero tiene planes,
el otro, por ademanes;
el Felipe es un chaval
y el otro es un anormal;
policías de niñeras,
policías de guaperas,
¿Soria esta de camuflaje,
o cobrándose el peaje?
la quiere Soria el pailán
el primero tiene planes,
el otro, por ademanes;
el Felipe es un chaval
y el otro es un anormal;
policías de niñeras,
policías de guaperas,
¿Soria esta de camuflaje,
o cobrándose el peaje?
En cinco años el Gobierno ha terminado con 70.000 millones del Fondo de Reserva de la hucha de las pensiones.
Hace ya tiempo que las arcas de la Seguridad Social están casi vacías. Las cotizaciones sociales no cubren los gastos y el Fondo de Reserva —la llamada hucha de las pensiones— está en sus niveles mínimos después de que el Gobierno lo haya esquilmado desde 2012, y eso que vamos bien y vamos sorteando una crisis y generando empleo, según sus constantes declaraciones.
Si aún queda algo en concreto, y según parece 28.759 millones de euros son los rendimientos de las inversiones del propio Fondo y no el Fondo.
El fundamento del mundo feudal era la tierra; como consecuencia, esta sociedad es estática, conservadora y espacial.
En cambio, el fundamento del mundo moderno es la ciudad; la sociedad resultante es dinámica, liberal y temporal. En este nuevo orden prevalece el tiempo sobre el espacio, porque la ciudad está dominada por el dinero y la razón, fuerzas móviles por excelencia. La dinámica es una rama moderna de la física, contemporánea de la industria y de la balística del Renacimiento; los antiguos sólo habían desarrollado la estática.
O peche en falso da ditadura franquista por mór da transición dos anos 70 determinou que non se repararan os roubos do franquismo á cidadanía, mesmo que millóns de persoas descoñezan a existenci
Nos primeiros meses posteriores á rebelión facciosa de 1936 incautáronse na Galicia bens e grandes sumas de diñeiro de persoas e familias non afectas ao golpe de Estado. A primeiros de 1937 o réxime franquista institucionalizou estes desapoderamentos ilegais. O sistema evoluiu até o desapoderamento deseñado polas Leis de Responsabilidades Políticas) e de Represión da Masonería e do Comunismo.
Los estructuralistas, comenzando por Ferdinand de Saussure, nos advertían que el lenguaje se construye socialmente, que ninguna relación natural existe entre el signo y el significado, sino lo que por costumbre le da la sociedad. Este significante construido entre todos no es neutro, indiferente, sino que viene cargado de relaciones complejas que reflejan de alguna forma la propia sociedad, sobre todo lo que “establece” el poder establecido. Pierre Bourdieu diría que el lenguaje es el primer mecanismo de reproducción del poder. Esto a los socialistas nos gusta mucho porque nos ayuda a comprender como el capital nos manipula “en silencio” desde el propio lenguaje que nos encierra a solas con la ideología dominante, que diría Marx. Pensamos el mundo desde las palabras, pero si las palabras son las palabras del poder es fácil vivir en ellas como en una jaula de cristal. El estructuralismo ponía el acento no tan solo en la palabra, sino en la relación de unas palabras con otras, en las frases, los discursos, entre lo que aparece en ellos (Sintagmática) y lo que no aparece (Paradigmática) y se nos hurta llevándonos, también, a un marco Lakofiano ajeno a nuestra moral.
Ejercer la ciudadanía no solo es un derecho, sino también un deber. Una de las obligaciones más importantes de los ciudadanos es nuestra involucración en todos aquellos asuntos que atañen a nuestros intereses materiales, pero también a en aquellos asuntos que afectan a nuestras libertades y derechos civiles, políticos y sociales.
Cuando el gran capital promociona en la sombra y se reúne en secreto con nuestros representantes para que firmen un acuerdo de liberalización comercial, la primera pregunta que nos tenemos que hacer es la siguiente: ¿liberarse de qué? ¿No les es suficiente la libertad en la que vivimos todos los ciudadanos? La contestación es sencilla: no, no les llega, y se quieren liberar de todas las Leyes y Normas que los canadienses y europeos nos hemos dado para vivir en libertad, igualdad y fraternidad. Quieren anular las leyes que nuestros parlamentos han construido para protegernos de los poderosos.