Sobre la investidura: Los tiempos y espacios en política, confunden al analista.
La vida mediática necesita combustible novedoso a un ritmo que la realidad política no puede suministrar, ello está llevando a transformar a algunos analistas en redactores de horóscopos.
Si los tiempos políticos, incluso en estos días acelerados, van a un ritmo muy distante al de emisoras, televisiones y diarios, los tiempos sociales que tienen una inercia mucho mayor, por lo que las novedades, como los grandes cambios de tendencias en los ejes que la articulan, y que terminan por configurar el voto, no es que sean escasas, son inexistentes en plazos de días o semanas, por lo que si volvemos la vista hacia algunas encuestas, sondeos y consultas tendremos que llegar a la conclusión que mucho de lo que se publica no tiene como objetivo conocer la evolución demoscópica, sino contribuir a su modificación, vamos, que lo que se hace es “arrimar el ascua a la sardina” de quien los encarga.
Contribuyamos de buena fe y lo más objetivamente posible (la objetividad absoluta es inalcanzable) a aportar elementos para que cada cual realice su propio análisis y proyección del voto.
Primer dato, en Democracia, los tiempos los marcan las normas a respetar, si tomamos este referente, veamos las alternativas, que a tres meses vista ya se han contrastado, el futuro ya se verá, hay un par de inciertos meses por delante y ningún analista tiene una bola de cristal: A.- Si estuviéramos en la propuesta concreta de Rajoy, seguiríamos con un gobierno en funciones, tomando decisiones importantes, sin plazo de caducidad de lo de “en funciones” y las leyes en riesgo de derogación o de sufrir grandes modificaciones continuando impactando y haciendo más irreversibles sus efectos, en temas tan importantes como la educación y la seguridad ciudadana; en el caso de las investigaciones en curso sobre corrupción está corriendo el plazo de cierre obligado y en consecuencia favoreciendo sobreseimientos. B.- La investidura, fallida según muchos, es cierto que no ha logrado el primer intento de formar nuevo gobierno, pero sí que ha puesto fecha de caducidad al gobierno “en funciones” y a muchos de sus efectos. La importancia del objetivo logrado debe valorarla cada uno. Seguir leyendo




