Diputaciones y municipios
Ha vuelto al debate la supresión de las Diputaciones, instituciones con funciones muy poco conocidas por la ciudadanía pero que han conseguido una mala imagen, de corrupción y almacén de amigos políticos. Las simplificaciones en temas complejos no llevan a soluciones útiles y el tema de la administración territorial merece estudio reposado. La creación de las provincias y las diputaciones es un largo proceso, recogido muy didácticamente en la web Geografía Infinita. El libro Fontán de Marcos Calveiro, expone la participación de este cartógrafo gallego en el diseño, siempre orientado a la tributación; con el decreto de Cortes del 27/enero/1822, se crean las cuatro provincias y Fontán es secretario de la coruñesa. En 1834, participa en la comisión para la división municipal de Galicia, llegando a ser en 1841 diputado en Cortes por Pontevedra.
Todo diseño territorial está condicionado por la distribución de municipios, con superficies y población que los cambios históricos han modificado enorme-mente. Así en estos días se tramita, con muchas controversias, la fusión de Cotobade y Cerdedo, tras la ya realizada, y también controvertida, de Oza dos Ríos y Cesuras,. Quedarán así en 313 los municipios de Galicia, como en 1994, un número en apariencia alto para una población de 2,79 millones de personas y 29.575 km². Pero en otras comunidades los números son aún más sorprendentes: Castilla-León 2.248 municipios, 2,47 millones de habitantes, 94.226 km²; Cataluña 948 municipios, 7,5 millones de habitantes, 32.106 km² …

En la realidad actual, muchas de las funciones de los ayuntamientos requieren medios tecnológicos y asesoramientos jurídicos muchas veces no disponibles. Si se une a políticas de ”ti vai facendo”, se alcanza la situación que ha provocado un sorprendente titular: «La Xunta pide al Gobierno central que naves y galpones no computen para pedir becas.» Además de la conexión entre la enseñanza y el urbanismo desaforado, la información incluye una estimación del número de edificaciones como galpones, naves, establos, cobertizos o granjas no incluidos en el catastro. Cuando se «se prevé sacar a la luz casi un millón de construcciones agrícolas y ganaderas en la comunidad» que multiplicaría por 10 «la recaudación de los concellos por IBI al que ahora están obligados también establos, galpones, invernaderos y granjas», el problema de los organismos necesarios para coordinarlos debe ser abordado. Pero sea la delegación provincial de la Xunta, una mancomunidad de municipios, la comarcalización o las actuales corporaciones provinciales depuradas, se requiere adaptar los modelos de gobernabilidad municipal. Seguir leyendo →