Una reflexión a contracorriente (Con perdón)
Jesús Penedo Pallas
En condiciones normales, un gobierno en minoría, sin acuerdos de legislatura, sería la situación deseable para cualquier oposición en mayoría que aspire a realizar su tarea con eficiencia.
Sin embargo, algo anormal y perturbador se interpone en el escenario, hasta el extremo de colocar en el centro del debate, una simple abstención sin mas compromisos, convirtiéndola en causa determinante de todos los males para la ciudadanía común (perdón por la expresión) y para colmo, causa existencial para un partido concreto.
No se muy bien porqué, pero estamos olvidando la capacidad del sistema parlamentario de la mayoría en la cámara baja, que excepción hecha de algunas cuestiones presupuestarias, puede condicionar totalmente la política gubernamental, dejando al gobierno una sola contrapartida equilibradora, que es la posibilidad de disolver las cámaras y convocar elecciones. En este caso, la responsabilidad sería suya.
Obviaré por estériles, los debates partidarios tanto del PSOE como de Podemos, ambos ensimismados unos con el sorpasso y los otros por ser “partido de gobierno”, olvidando ambos exactamente lo mismo que olvida dolosamente el partido del gobierno en funciones, que es que en una democracia parlamentaria, lo realmente importante es la mayoría de votos en la Cámara legislativa, en el caso particular de España en el Congreso de los Diputados. La relevancia del Senado, es relativa, por cuanto, mas allá de la reforma constitucional, puede servir como instrumento retardadador, pero nunca como bloqueante ni de las medidas de gobierno, ni de las de oposición. Seguir leyendo




