“Los cuatro jinetes del Apocalipsis”
Iñaki Martinez
Vicente Blasco Ibáñez es un escritor atípico y su novela “Los cuatro jinetes del Apocalipsis” una obra que encierra varias sorpresas.
Tras una juventud de activismo político que le supuso algunos sinsabores, Blasco Ibáñez abandonó la militancia política y se entregó a la literatura. En una España donde unas décadas antes Mariano José de Larra había sentenciado que “escribir en España es llorar”, donde lo normal era que los escritores fueran un poco malditos, Blasco Ibáñez fue un escritor español que se hizo rico con la literatura al acceder su obra a otros espacios editoriales como el francés y el estadounidense. No solo se hizo rico una vez si no dos veces, mediando entre ambas ocasiones una bancarrota causada por invertir su fortuna en un proyecto de economía social en Argentina. Su experiencia argentina, desafortunada en lo económico, seguramente le ofreció buenos materiales para “Los cuatro jinetes del Apocalipsis”.
Al empezar la lectura de “Los cuatro jinetes del Apocalipsis” posiblemente el lector encuentre grandes similitudes con las temáticas y el estilo de grandes novelas del Boom Latinoamericano, pues los primeros capítulos narran la historia de una familia latinoamericana de manera muy semejante a “Cien años de soledad” y otras grandes sagas familiares hispanoamericanas. Lo llamativo de esta semejanza es que la novela de Blasco Ibáñez fue escrita muchos años antes del comienzo del Boom, por lo que cabría preguntarse que influencias pueden explicar ese parecido.
Sin embargo tras los primeros capítulos el carácter de la novela varía, al abandonar la trama el contexto americano para centrarse más en los temas principales de la novela, esta va adoptando un aire más galdosiano, con un estilo quizá más pegado al XIX. Seguir leyendo



